Interpretación y tecnologías en los cursos de verano
Llega el buen tiempo y empiezan a anunciarse ya los cursos de verano. La Escuela Complutense de Verano ofrece uno sobre «Traducción, interpretación y tecnología»,
dirigido por Mirella Marotta Peramos y Antonio Roales Ruiz, y que se celebrará del 6 al 31 de julio de 2009 en horario de mañana (de 9:00 a 14:00 horas).
El programa del curso se estructura en una serie de módulos: (i) la cibercultura, (ii) la interpretación y tecnología, (iii) la gestión de información multilingüe y traducción técnica, (iv) las bases de datos terminológicas, memorias de traducción y corpus electrónicos, (v) la Traducción Audiovisual (TAV): subtitulación, y (v)i la traducción y localización de software y páginas web.
Taller de recursos vocales para intérpretes
La Comisión de Actividades de APTIC organiza en Barcelona un taller de recursos vocales para intérpretes profesionales, cuyo objetivo es dotar a los intérpretes de una serie de pautas para trabajar la resonancia y proyección de la voz, experimentar la flexibilidad vocal y fortalecer el aparato fonador.
El trabajo de interpretación requiere utilizar la voz de una manera intensiva, a menudo sin haber adquirido previamente los recursos, técnicas y trucos para proyectar una voz agradable sin cansarse en exceso, cuidando la respiración y vocalizando correctamente.
El curso tendrá una duración de 8 horas, distribuidas en dos sesiones (sábados 13 y 20 de junio, de 15:30 a 19:30 h). Ambas sesiones tendrán una parte teórica y otra práctica.
La importancia del sonido
Una de las variables que inciden en la calidad de la interpretación, y sobre la que el intérprete poco puede hacer, es el sonido. Los modelos de los Esfuerzos de Daniel Gile explican, entre otros aspectos, las dificultades que comporta la interpretación.
Para D. Gile, los esfuerzos de escucha y análisis son los que engloban todas aquellas operaciones mentales que nos llevan a la comprensión, desde la identificación de las ondas de sonido del discurso por parte de los órganos auditivos del intérprete, pasando por la identificación de las palabras como tales, hasta el momento en que el intérprete les atribuye un sentido o renuncia a hacerlo.
Si, por culpa de la mala calidad del sonido, el intérprete deja de oír parte del discurso, difícilmente conseguirá darle sentido. No cabe duda, entonces, de que una buena calidad de sonido en cabina y en la sala es esencial para la labor del intérprete. De hecho, las deficiencias en el sonido pueden llegar a producir más cansancio de lo normal y muchas veces son una fuente adicional de estrés y distracción. La calidad del sonido depende de muchos factores, desde el equipo (que garantice todo el rango de sonido: 125-12,500 Hz) hasta los auriculares (livianos y de óptima calidad), la acústica de la sala, los altavoces en la sala, la buena regulación del volumen y la calidad de la voz del propio ponente (¿cuántas veces no habremos dicho que a tal o tal ponente no le “pasa” bien la voz por el micrófono?).

Existen varias empresas en el mercado que fabrican equipos de sonido específicos para conferencias, Bosch, Williams Sound y Listen, entre otras.
Bosch, por poner un ejemplo, distribuye sistemas de conferencias Inalámbricos, sistemas para debate, equipos de participación, pupitres de intérprete, micrófonos, equipos de control central, auriculares, accesorios varios, sistemas digitales de distribución de idiomas por infrarrojos, etc.
Pero , ¿qué es el sonido?
