Seminario de interpretación simultánea en Madrid

La Escuela de Traductores e Intérpretes del Estudio Sampere en Madrid organiza un seminario de interpretación simultánea para profesionales (inglés, español) orientado a personas con experiencia en interpretación y cuyo objetivo es perfeccionar la velocidad, la resistencia, trabajar con diferentes acentos, temas e identificar los problemas habituales en la interpretación con el objetivo de solucionarlos. Este seminario intensivo está orientado a personas con experiencia previa tanto desde el punto de vista académico como profesional, y se hará especial hincapié en la interpretación simultánea, alternando sesiones de interpretación directa e inversa para trabajar ambas opciones al mismo nivel. Se trabajará con grabaciones reales de programas de audio y televisión, discursos, conferencias y ponencias.

Para realizar el curso hay que tener un nivel de inglés equivalente a Filología Inglesa, Proficiency o C2, y en el caso de no ser el español la lengua materna un nivel equivalente a DELE Superior. Asimismo, se requieren conocimientos de interpretación.

El seminario se celebrará en Madrid los viernes de 16:00 a 19:30 del 4 de noviembre al 2 de diciembre.

Más información: Estudio Sampere – Escuela de Traductores e Intérpretes

Cuidado con el exceso de velocidad

Li Changshuan es profesor adjunto en la Facultad de Traducción e Interpretación, de la Universidad de Estudios Internacionales de Beijing (China), así como intérprete de conferencias y traductor en ejercicio. Hace poco leí un artículo suyo que publicaba la Revista The Journal of Specialised Translation sobre las diferentes estrategias que adoptan los intérpretes para hacer frente a la velocidad de algunos ponentes.

En su artículo el autor plantea el problema de la velocidad del orador como uno de los principales obstáculos que tienen que salvar los intérpretes. La preparación previa puede, en parte, aliviar la presión que supone una conferencia o un discurso dictados a gran velocidad. Sin embargo, si la velocidad excede ciertos límites, no hay intérprete que pueda transmitir el mensaje completo, ni aunque sea experto en el tema. El «exceso de velocidad» perjudica no solo a los intérpretes sino a los oyentes. De hecho, en el caso de los discursos en inglés se habla de una velocidad óptima de 100 a 120 palabras por minuto (aunque el recuento de palabras o sílabas por minuto varía según los idiomas). Para hacer frente a semejante exceso de verbosidad y velocidad, Li Changshuan sugiere cuatro estrategias: solicitar al ponente que hable más despacio, que el intérprete hable mucho más deprisa, que el intérprete resuma la ponencia; o que el intérprete apague el micrófono: Coping Strategies for Fast Delivery in Simultaneous Interpretation