Intérpretes para la Moncloa
José Isaías Rodríguez García-Caro, delegado de CEOE en Bruselas, tuvo que ejercer ayer de intérprete durante la mayor parte de las declaraciones del presidente de Business Europe, Jürgen Thumann.
Por segunda vez en menos de una semana, la ausencia de intérpretes ha retrasado una conferencia del Ejecutivo (recordemos que el pasado jueves la demora tuvo lugar en Davos con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero), en esta ocasión en la cumbre de la patronal europea con el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho.
El servicio de interpretación simultánea estaba previsto para la rueda de prensa posterior a la reunión del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y los representantes de la patronal europea Business Europe y de la española CEOE, con el objeto de que los representantes de los empresarios europeos pudieran comprender las palabras del ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, y viceversa. Además, la interpretación iba a estar disponible para los representantes de los medios de comunicación.
Sin embargo, la rueda de prensa tuvo que retrasarse cerca de 10 minutos (que se aprovecharon para la sesión de fotos) por la ausencia de un intérprete, y finalmente fue José Isaías Rodríguez quien tuvo que improvisar amablemente como intérprete. Cuando ya estaba concluyendo esta intervención, llegó a la sala el intérprete para continuar con la interpretación simultánea de las palabras de Thumann.
Vía: SERVIMEDIA
Mi nuevo equipo de grabación
He retomado la sana costumbre de grabarme mientras interpreto, no de forma sistemática, pero sí de vez en cuando. Control de calidad, se llama ahora. Hace unos meses jubilé definitivamente a mi vieja grabadora Aiwa (y a sus cintas y pilas, también) que me había acompañado, fielmente, durante muchísimos años de cabina y traducciones. En su lugar: un nuevo y flamante iPod.
Como muchos sabrán a estas alturas, algunos modelos de iPod tienen integrada la capacidad de grabar audio, pero para poder hacerlo se necesita un accesorio que haga las veces de micrófono. Yo opté por un Macally iVoicePro.

Mi Macally es un micrófono con diseño de los años treinta o cuarenta, compatible con el iPod, y que me permite grabar notas de voz, es decir, discursos, entrevistas, conferencias, conversaciones, ruedas de prensa, interpretaciones o música en directo. Al terminar la grabación, puedo escuchar el resultado gracias al altavoz incorporado o bien pasarlo al ordenador y escucharlo allí.
Todo el control de las grabaciones de audio se realiza utilizando el sistema de menús del iPod. Al conectar el micro aparece en el menú raíz del iPod un nuevo elemento llamado «Notas voz». Desde allí se puede iniciar una nueva grabación. Durante la grabación la pantalla del iPod muestra el número de la nota de voz que se está grabando, la fecha y el tiempo transcurrido. Las grabaciones se pueden interrumpir presionando play/pausa o menú en el iPod. Una vez suspendida se puede reanudar la grabación, detener y guardar o eliminar. Las grabaciones guardadas se muestran en el menú de Notas de voz con la fecha y hora grabación y se pueden reproducir o eliminar en cualquier momento, incluso después de haber desconectado el micrófono del iPod. Al sincronizar el iPod con iTunes, todas las notas de voz grabadas en el iPod se transfieren al ordenador y se añaden a la biblioteca iTunes como si fuesen canciones. Hay que tener en cuenta que el iPod graba en formato WAV y las notas de voz ocupan mucho más espacio por minuto que las canciones en formato MP3 o AAC.

La calidad de audio en las grabaciones es muy buena, más que adecuada para grabar interpretaciones, entrevistas, clases, conferencias o podcast, que luego puedes usar en el ordenador para practicar, corregir o mejorar.
Con este micro he convertido mi iPod en una grabadora de audio estéreo de alta calidad. Lo más interesante de este tipo de accesorios es que añaden una nueva función y se integran a la perfección con la interfaz del iPod y que las grabaciones se sincronizan de manera automática con iTunes. El aspecto negativo, sin contar el precio, es que el audio se almacena en formato WAV en vez de MP3, y por lo tanto las grabaciones ocupan muchísimo espacio.
Y si además somos ingeniosos y habilidosos, hasta podemos utilizar el iPod y su Macally para ¡llamar por teléfono!

