La culpa es de los pinganillos
Si esta semana es la semana Sinde, la semana pasada pasará a la historia por ser la semana del pinganillo. Polémica en el Senado español por la interpretación (merece la pena escuchar el interesante debate emitido sobre este controvertido asunto en el programa radiofónico Don de Lenguas del día 25/01/11) y polémica confusión por la no interpretación en la Casa Blanca.
En el caso de EE. UU., los intérpretes hemos vuelto a aparecer en los medios de comunicación por un supuesto error en la interpretación ya que durante la rueda de prensa que ofrecieron Hu Jintao y Barack Obama en la Casa Blanca con motivo de la primera visita oficial del presidente de China Popular a los Estados Unidos se produjo un curioso incidente: a la pregunta de un periodista (norteaméricano) acerca de los derechos humanos, el político chino respondió que «a causa de un problema técnico de traducción e interpretación, no había escuchado la pregunta sobre derechos humanos».
¿Por qué será que cada vez que hay un tema espinoso en un encuentro internacional o una mala organización del acto, le terminan echando la culpa al intérprete? Supongo que, en parte, son gajes del oficio, al menos del oficio de intérprete oficial o diplomático, a tenor de lo que desvela uno de ellos, Harry Obst, en su libro sobre interpretación diplomática en Estados Unidos. En cualquier caso, y a pesar del incidente lingüístico, Hu Jintao prometió a Obama avanzar en los derechos humanos, la mayor declaración de compromiso con la democracia que ha hecho en público un presidente de China.
Vía: FORBES, SFGATE, NY Times y Chequerboard
El intérprete de Gadafi
Ayer el Coronel Muammar Al-Qadhafi, Líder de la Revolución de la Jamahiriya Árabe Libia Popular y Socialista, habló (una hora más de la cuenta, por cierto) ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) (en el Debate General – 64° Período de Sesiones).
Habló en árabe, y el discurso se interpretó al inglés aunque no por intérpretes de Naciones Unidas, sino por un intérprete de la delegación libia [en su página web, la ONU lo deja bien claro: Interpretation provided by the delegation of Libya]. La calidad de la interpretación ha suscitado un interesante debate sobre la preparación, la bilateralidad y –sobre todo– sobre la existencia e idoneidad de los «intérpretes de confianza», una figura con la que ciertos Jefes de Estado tienen especial fijación por razones políticas obvias, aunque a veces la comunicación salga bastante mal parada. No estaría de más conocer también la opinión de este intérprete y sus circunstancias.
En la página web de Naciones Unidas podemos ver y escuchar el discurso original en árabe y la interpretación al inglés, pero aquí incluyo la primera parte de la intervención:
