Tercera parada: Cornualles
Una vez al año, los dueños de una pequeña explotación agropecuaria en Luckett, al este de Cornualles, celebran un concurrido campeonato de “skittles” en su granero, no solo para recaudar dinero para su pequeña comunidad sino como una forma de reunir a los vecinos y estrechar lazos de amistad. Para mi suerte el campeonato fue ayer, recién llegada a Luckett, y por supuesto no me lo iba a perder. El carnicero del pueblo era el encargado de la barbacoa y otro ancianito lugareño el de las bebidas. Además del campeonato de bolos, por supuesto hubo rifa también.
Skittles, es un juego de bolos tradicional inglés, típico de pubs y posadas, con unas reglas y terminología muy específicas. El juego consiste en lanzar una bola de madera a lo largo de una galería para intentar derribar nueve bolos o skittles.

El juego de los bolos,en sus diversas modalidades, se ha venido practicado desde tiempos remotos en Europa. Se trata de un deporte de origen rural que se practicaba al aire libre en lugares públicos (junto a las iglesias, en la calle, etc.) y que constituía una oportunidad de ocio y de relación de la población local.

En España la variedad y riqueza del juego de bolos también es muy extensa, y de hecho la consideración de este ancestral juego como un valioso patrimonio cultural en España, y en toda Europa, es la base de muchos proyectos de cooperación para recuperar y conservar los juegos tradicionales como patrimonio cultural y recurso turístico.
Términos empleados en “Skittle”:
Las palabras de la Semana Santa
Inmersos como estamos en la Semana Santa, que mejor ocasión para echar un vistazo a este magnífico glosario del argot cofrade, que nos regala la página de Semana Santa de Morón de la Frontera en Sevilla.

Y es que, como dicen en la Fundéu BBVA (institución cuyo principal objetivo es colaborar con el buen uso del idioma español), muchas expresiones coloquiales tienen su origen en los textos de la Pasión:
«Llorar como una Magdalena» o «ser más falso que Judas» son expresiones descriptivas que utilizan coloquialmente los hispanohablantes sin distinción de credos —también los agnósticos—, y cuyo origen no es otro que los textos de la Semana Santa y de la Pascua.
Las escenas de la Pasión de Cristo vienen a resumir gráficamente situaciones cotidianas de sufrimiento como «llevar la cruz», «estar hecho un eccehomo» o «pasar un calvario».
Jesucristo salvó a Magdalena de la lapidación a la que había sido condenada por adúltera. Le siguió desde entonces y hasta el Calvario y lloró amargamente su pérdida.
El dolor de esa cristiana también está plasmado en la expresión «no estar la Magdalena para tafetanes», lo que equivale a otra expresión coloquial, la de que «no está el horno para bollos».
«Meterse a redentor y salir crucificado» es una de las consecuencias de llevar una «vida un calvario» en la que para «más inri», puedes ser víctima del «nazareno» (una estafa).
Inri es una nota de burla y «para más inri» una locución que significa para mayor escarnio, intención que tenía el INRI, acrónimo de «Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum» (Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos), que pusieron en la cruz de Cristo, siguiendo la costumbre romana de anunciar la causa por la que se condenaba al reo.
