Los intérpretes en las redes sociales
Mucha gente piensa todavía que las redes sociales son una pérdida de tiempo (o que son un mero entretenimiento para los que tienen tiempo) o cosa de jovencillos, por no hablar de los que creen que el uso de las redes sociales se limita a seguir las sandeces que dice algún que otro personaje de la farándula. Afortunadamente cada vez son menos los detractores de Twitter, Facebook, LinkedIn o GooglePlus y más las personas que se dan cuenta del valor que tienen las redes sociales como fuente de información y contactos para los profesionales («un nuevo mundo del saber, donde el aprendizaje de idiomas, el contacto con otros universos, con otras personas, es muy bueno para la creatividad, para la innovación», dice Eduard Punset). El éxito de las redes sociales ha sido meteórico y en el caso del sector de la interpretación podemos decir que 2011 ha supuesto un año decisivo en el que la mayor parte de las vertientes de la profesión se han sumado a este movimiento, y asociaciones, instituciones, profesionales y empresas han consolidado su presencia en el mundo 2.0 a través de Twitter, Facebook, LinkedIn, GooglePlus o los blogs.
Los máximos responsables de los servicios de interpretación (Heads of Interpreting Services, HINTS) de las principales instituciones internacionales (El canal de televisión Arte, el Consejo de Europa, el Tribunal de Justicia de la UE, Eurocontrol, la Comisión Europea, el Parlamento Europeo, la Oficina Europea de Patentes, la FAO, la Oficina de Traducción del Gobierno de Canadá, el Tribunal Penal Internacional, el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia, la OIT, el FMI, la Escuela de Defensa de la OTAN, la OTAN, la OCDE, la OSCE, el Tribunal Especial para el Líbano, la ONU, el Departamento de Estado de EE. UU., el Banco Mundial, la OMS y la OMC) han dado el paso de publicar unas directrices para el uso de las redes sociales por parte de los intérpretes:
HINTS Declaration on the use of social media
In our capacity as heads of interpreting services of international and national organisations and institutions, one of our main concerns is that the status of the profession of conference interpreter be maintained at the highest level possible. One of the most important contributing factors to the excellent reputation that our profession generally enjoys is that those who use interpreting services can be confident that interpreters will always work to the highest ethical and professional standards.
In this respect, we would like to draw attention to the use of new social media platforms, such as Blogs, Twitter, Yammer, Facebook, YouTube, and Flickr, etc.
These platforms offer unprecedented communication opportunities for both individuals and organisations and can be used in a positive sense to raise awareness about the profession and to attract young people to interpretation studies.
However, if not properly used, they can also adversely affect the perception of the profession. Those who engage in social media platforms should be well aware of the risks involved.
Sharing negative professional experiences in public, expressing disrespectful views on colleagues, employers, meeting participants or even posting meeting documents, all damage the status of our profession, which is not only based on the quality of the interpreters’ work, but also on their discretion and confidentiality.Therefore, we call upon all concerned and in particular on professional associations, interpreter training institutions, employers and recruiters of interpreters, to include explicit references to the proper use of social media when addressing issues of professional ethics and conduct.
In this respect, the generally accepted guiding principles are confidentiality, objectivity, impartiality, loyalty, discretion, respect, circumspection and most importantly, common sense.
Geneva, 7 October 2011
Heads of Interpreting Services
Fuentes:
El poder de las redes sociales
Paciendo en pastaderos y redundas
Si buscamos la palabra “parcours” en cualquier diccionario bilingüe francés/español, la traducción que encontramos es trayecto o recorrido. Por más que busquemos, la traducción no se aleja de trayecto, o como mucho, viaje, ruta, camino, recorrido, tramo, o itinerario. “Parcours” es un término que resulta de lo más habitual cuando se traduce o interpreta en el ámbito del pastoreo, la ganadería extensiva, los problemas de erosión o desertificación, etc.
Por el contexto queda claro que “parcours” no se refiere ni a trayectos ni a recorridos sino más bien a tierras por donde andan paciendo ovejas, cabras o vacas. De hecho, así traduce “parcours” la FAO, como tierras de pastos (rangelands, en inglés), es decir, tierras no cultivadas, que comprenden terrenos forestales, que producen forrajes adecuados para el pastoreo del ganado.

El “Dictionnaire forestier multilingue” [Ciences forestières, technologie, pratiques et produits forestiers. Association Française des Eaux et Forêts/Conseil International de la Langue Française (1975) Paris] ya recogía esta acepción del término “parcours” que traducía como “Pastadero” (RAE: terreno donde pasta el ganado) o “redunda” (?¿) en español y como range, grazing land pasture land o range land en inglés:
- tout terrain, y compris les terrains forestiers, qui produit du fourrage naturel (par opposition à la terre cultivée pour obtenir des produits agricoles, ou à la forêt dense).
- aux USA,les surfaces aisément accessibles et bien pourvues en eau,que les animaux préfèrent naturellement,sont dites parcours de premier ordre,les autres,qui sont sous-utilisées,sont dites parcours de second ordre.
- aux USA,”range” désigne aussi,par extension,une terre réenherbée,naturellement ou artificiellement,de façon à produire un fourrage qui peut être exploité comme la végétation naturelle.
- aux USA, le même terme désigne aussi une unité de paissance et (ou) de broutage, utilisée par un tropeau.
Imagino que el origen de este uso del término “parcours“, en el sentido de pastadero, se encuentra en la segunda acepción que recoge el Dictionnaire de l’Académie Française:
PARCOURS n. m. XIIIe siècle. Emprunté du latin percursus, « action de parcourir », avec influence de cours.
1. Action de parcourir ; chemin que suit une personne, un animal, un véhicule ; itinéraire emprunté, trajet accompli pour se rendre d’un point à un autre. Un long parcours. Le parcours d’un autobus, d’un tramway. Fig. Sa carrière a suivi un parcours régulier, original. (Le mot Parcours est employé à tort pour désigner la carrière, l’existence, l’évolution personnelle d’un individu.) Loc. Accident de parcours ou incident de parcours, voir Accident. Spécialt. SPORTS. Un parcours de cross, de golf, de steeple-chase. Reconnaître un parcours. Le parcours de l’étape franchit plusieurs cols. – MILIT. Parcours du combattant, parcours d’entraînement hérissé d’obstacles divers que les fantassins en armes doivent accomplir dans un temps déterminé ; fig., entreprise semée d’embûches.
2. Anciennt. FÉOD. Droit de parcours ou, ellipt., parcours, convention passée entre deux seigneurs voisins, qui permettait aux vassaux de l’un de s’établir sur les terres de l’autre, sans perdre leur franchise. – DROIT. Droit en vertu duquel les troupeaux d’une commune avaient accès à la vaine pâture d’une commune voisine.
Ontologías agrícolas
Internet ofrece a intérpretes y traductores acceso a una ingente cantidad de información para preparar conferencias o un tema de trabajo en particular, pero esta información está dispersa en muchos servidores diferentes de todo el mundo y a veces resulta dificil encontrar lo que necesitamos u organizar la información que encontramos sobre un tema específico, pero de diferentes fuentes. Por esta razón, entre otras muchas, han ido surgiendo en los últimos años nuevas herramientas de gestión de la información, como los tesauros, las clasificaciones y las ontologías.
El concepto de ontología tiene su origen en la filosofía, pero posteriormente saltó al ámbito de la Inteligencia Artificial, para definir el vocabulario de un dominio acotado mediante un conjunto de términos básicos y relaciones entre dichos términos. En el entorno de Inteligencia Artificial, las ontologías son teorías que especifican un vocabulario relativo a un cierto dominio. Este vocabulario define entidades, clases, propiedades, predicados y funciones y, las relaciones entre estos componentes.
Todo esto para decir que la FAO ha lanzado una iniciativa para recopilar, estructurar y normalizar la terminología agraria en sus 5 idiomas oficiales (inglés, francés, español, árabe y chino) que se denomina Servicio de Ontología Agrícola (AOS, por su sigla en inglés: Agricultural Ontology Service) y que supone una herramienta de referencia para: 1) incrementar la eficacia y coherencia de la descripción y la relación de los recursos multilingües de agricultura; 2) disminuir la naturaleza aleatoria de la recuperación de información y aumentar la funcionalidad del acceso a los recursos de información; y 3) permitir compartir descripciones, definiciones y relaciones comunes entre la comunidad agraria.
La idea es que los usuarios puedan buscar y descargar la ontología completa o partes de ésta en diversos formatos y consultar otros servicios, como servicios de búsqueda y servicios de traducción, entre otros.
Existen ya varios prototipos del AOS que demuestran la utilidad de las ontologías en la mejora de la administración de los recursos de información agrícola: Ontologíaa de Pesca, Ontología de los parásitos de los cultivos, Ontología anti-microbios y Ontología de seguridad de los alimentos.
En la página de la FAO hay información detallada sobre esta herramienta y en la Revista Tradumàtica hay también un artículo bastante esclarecedor sobre ontologías para la terminología de Antonio Moreno Ruíz
Hotspots
El término biodiversity hotspots –acuñado por el ecólogo Norman Myers en 1988– me trae por la calle de la amargura. Según Myers y otros ecólogos, los llamados hotspots son hábitats que contienen un gran número de especies endémicas, y que deben conservarse adecuadamente para evitar extinciones masivas en el futuro.
En la base de datos terminológica de Naciones Unidas (UNTERM) se traduce biodiversity hotspot como zona de gran diversidad biológica o zona de singular riqueza ecológica. También he leído en numerosas ocasiones “zonas calientes” y “puntos calientes”, pero por ahí si que no paso; me resisto. En la página de CITES (Convención sobre el comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres) y en la FAO he encontrado finalmente una traducción más razonable, además de más breve (teniendo en cuenta lo importante que es economizar palabras cuando estamos en cabina): zonas críticas o puntos críticos.
Según dice la FAO en su informe “El estado mundial de la agricultura y la alimentación” de 2007, la organización Conservation International (que adoptó el concepto de Myers en 1989) traza mapas de puntos críticos de biodiversidad. En concreto, estos puntos críticos conservan numerosas especies endémicas, aunque el área total del hábitat que se conserva abarca únicamente un 2,3 por ciento de la superficie de la Tierra. Cada punto crítico se enfrenta a amenazas extremas y ya ha perdido un 70 por ciento, como mínimo, de su vegetación natural original. Más de un 50 por ciento de las especies vegetales del mundo y un 42 por ciento de las especies de vertebrados terrestres son autóctonas de 34 puntos críticos de biodiversidad. La base de datos sobre especies de puntos críticos de biodiversidad puede consultarse en la siguiente dirección: www.biodiversityhotspots.org.
La más difundida de las clasificaciones para los estados de conservación es la elaborada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que compila la llamada Lista Roja de especies amenazadas. La penúltima versión de esta clasificación, publicada en 2001, distingue ocho categorías, cuya traducción adjunto.

Biodiversidad
Mañana es el día mundial de la alimentación y los datos que nos aporta la FAO son estremecedores:
- cerca de 950 millones de personas pasan hambre en el mundo (una cantidad superior a la población de EE. UU., Canadá y la Unión Europea)
- alrededor de 15 millones de personas mueren de hambre cada año (30.000 personas cada día)
- El 60% de los hambrientos son mujeres
- Cada año hay 4 millones más de personas que pasan hambre en el mundo.
En 2001 la FAO aprobó el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura que entró en vigor el 29 de junio de 2004.

El Tratado es un instrumento fundamental para afrontar a escala casi mundial el grave asunto de la biodiversidad y es crucial en la lucha contra el hambre y la pobreza. No sólo reconoce los derechos tecnológicos o de invención en la restauración y mejora de variedades, los llamados derechos del obtentor, sino que se reconocen también los derechos del agricultor como verdadero e imprescindible protagonista de la biodiversidad. No hay que olvidar que los grandes depósitos de la biodiversidad están en los territorios más pobres.
El problema de la biodiversidad es el problema de nuestros recursos alimentarios y de nuestra agricultura; y se trata de rectificar un proceso que comenzó hace 10.000 años, cuando el hombre utilizaba cerca de 8.000 especies de plantas para su alimentación; hoy en día se emplean tan sólo 150. Y eso no es todo. Con 12 especies vegetales y cinco animales se cubre el 70% de las calorías y de las proteínas de la alimentación humana. En realidad son el trigo, el maíz, el arroz y la patata el gran sustento de la Humanidad.
El ejemplo clásico que ilustra la importancia de la biodiversidad es la famosa hambruna de Irlanda. En el siglo XIX el hongo Phytosphora infestans asoló todas las plantaciones de patatas. Casi dos millones de irlandeses murieron en dos o tres años, y otros varios millones tuvieron que emigrar a EE. UU. Se intentó combatir la plaga con todos los medios químicos, pero sin éxito alguno. Afortunadamente, a alguien se le ocurrió ir al lugar de origen de la patata, América, para ver si allí existían variedades inmunes a Phytosphora infestans. Efectivamente, con cruzamientos genéticos de variedades peruanas, bolivianas y ecuatorianas se consiguió solucionar el problema.
Hemos perdido un inmenso patrimonio genético que nos permitiría hacer frente a cambios medioambientales, plagas y pandemias mediante el uso de un amplio abanico de variedades.
