Grabando, grabando

Ayer tuve la suerte de interpretar a un correcaminos de Minnesota (Bip Bip), consultor y experto en el posicionamiento de salchichas y demás productos de Oscar Mayer. ¡Qué manera de hablar! Muy interesante, eso sí. Una pena no haber llevado la grabadora, ya que no pude escuchar mi interpretación. Conociéndome como me conozco, estoy convencida de que si lo hubiera hecho, estaría hundida en la miseria, o escondida debajo de una silla, atormentándome por haberme dejado arrastrar por la inercia del discurso del orador, y repitiéndome sin parar: síntesis, décalage, reformulación, síntesis, décalage, reformulación, síntesis, décalage, reformulación, síntesis, décalage, reformulación…..

correcaminos Grabarse y oírse es esencial para poder mejorar y para aprender a interpretar bien; y hay que ser muy metódico. Conozco a muchos colegas que tienen verdadera aversión a las grabadoras. ¿Cómo vamos a mejorar si no sabemos cómo interpretamos? Los músicos se escuchan, los bailarines se miran en el espejo, muchos médicos graban sus intervenciones y muchos profesores también graban sus clases. ¿Por qué será que a algunos intérpretes les cuesta tanto escucharse? Las palabras del Maestro Viaggio son muy elocuentes en este sentido:

¡La primera vez que me escuché casi me muero! Cada vez que excedía cierta velocidad, la voz se me subía a un falsete insoportable; para no hablar de los vicios más irritantes, como las vacilaciones, las autocorrecciones innecesarias, las frases empezadas antes de tiempo y terminadas con toda torpeza, la sintaxis acartonada, el uso abrumador de perífrasis verbales (siempre “formular una propuesta”, y jamás sencillamente “proponer”) o de verbos nominalizados (“para la solución del problema”, y nunca lisa y llanamente “para solucionar el problema”), el léxico insulso, la entonación monocorde… en suma, la absoluta antinaturalidad de la elocución que sigue aquejando a tantos colegas que no son conscientes de ella porque nunca se han oído interpretar.

Aula de Interpretación

El pasado miércoles día 4 de marzo, leí un artículo de Sonia Almoguera en el “Heraldo de Soria” sobre una interesante iniciativa denominada Aula de Interpretación que la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Valladolid ha puesto en marcha en su Campus de Soria. El artículo se titula Aprendiendo los ‘trucos’ del oficio en el Aula de Interpretación:

Se enfrentan a cualquier tipo de texto. A las palabras de Barack Obama, o su antecesor en la Casa Blanca, George Bush; también a las Nicolás Sarkozy. El objetivo es recrear fielmente cómo es el trabajo real en una cabina de interpretación. Desde el año 2006, la Facultad de Traducción e Interpretación del Campus Duques de Soria de la Universidad de Valladolid cuenta con un Aula de Interpretación en la que los alumnos de cuarto y quinto curso realizar ejercicios de traducción simultánea (a la vez que se desarrolla un discurso) o consecutiva (tras la pausa del orador).
Quizá uno de los principales problemas con los que tienen que lidiar los profesionales de la traducción en eventos en los que tienen que realizar traducciones simultáneas o consecutivas son los nervios. No se fácil traducir a otra lengua de forma inmediata mientras mentalmente deben retenerse las palabras con las que el orador está continuando su alocución en otro idioma distinto. En estas clases los estudiantes aprenden a vencer el estrés que esto puede generar y a encontrar ciertos ‘trucos’ a través de los que aprender a sortear algunos problemas que pueden darse durante este proceso y transmitir, como fin último, la esencia del discurso. “La interpretación tiene una carga de presión psicológica. Por eso intentamos ofrecer trucos para que los alumnos se relajen”, explica Leticia Santamaría, docente de francés. Tomar un bolígrafo para no estar con las manos sin saber qué hacer, tomar notas o esquemas sobre el tema tratado, en el caso de la consecutiva, o sortear las dificultades de una palabra en el caso de la traducción simultánea son algunos de estos consejos.
Un total de 10 cabinas (de madera, el mejor material aislante acústico) con la posibilidad de traducir en 10 idiomas diferentes, y 40 puestos en la mesa de ponentes componen el equipo técnico de esta aula en la que los alumnos realizan sus prácticas. Un control central, manejado por el profesor, permite acceder a la práctica del alumno, incluso grabarla y transportarla, a través del ‘pen drive’ a otro ordenador, para su corrección. Desde este centro de control, el docente puede consultar en el acto al ejercicio que la “Es toda una ventaja. Antes, teníamos que grabar los ejercicios en cintas”, explica el profesor Javier Martínez Romera. Con antes, se refiere el docente a las anteriores instalaciones de la Facultad de Traducción e Interpretación, en el antiguo Centro Universitario Soriano (CUS), donde tan sólo se contaba con dos cabinas y un sistema de audio no digitalizado.
Son las 10.45 horas en el módulo de Traducción del Campus de Soria, el curso de quinto se enfrenta a un nuevo caso práctico. Es un texto sobre la vuelta al ‘cole’ y la conveniencia de no dejar a los niños solos en casa. En esta ocasión, es el profesor Martínez Romera el que se encarga de leer el texto, a modo de alocución en un congreso. Tras el ejercicio, los alumnos agradecen este tipo de propuestas más ‘ligeras’. Y es que los huesos ‘duros de roer’, los que suelen caer en los exámenes, además, son discursos reales de personajes de renombre internacional. Los alumnos siguieron muy activamente la pasada carrera hacia la Casa Blanca a través de los discursos de Obama y McCain. La unidad de digitalización la Facultad cuenta además con bastantes documentos sonoros en los que, además, se disponen de otros discursos políticos o de corte económico. Muchos de ellos proceden de la fonoteca de las instituciones europeas.
En este sentido, los alumnos de francés han contado durante el último semestre con algunos de los discursos que el presidente de la República Francesa Nicolás Sarkozy ha pronunciado en calidad de presidente de turno de la Unión Europea.
Entre los ‘oradores’ que desfilan habitualmente por el Aula de Interpretación también se encuentra George Bush, anterior presidente estadounidense. Aunque no ha destacado nunca por sus dotes oratorias, pese a ello o quizá por ello, es para los alumnos “muy agradecido de traducir”. Y es que cada figura tiene su propio acento y a eso también hay que acostumbrarse. Aunque los alumnos prefieren temas más ligeros (cine, turismo…), los que más predominan son los de contenido económico y político, tratando de dar un enfoque técnico, el que predominan en el trabajo de un intérprete en organismos internacionales.
En este sentido, al margen de los documentos sonoros que se analizan en clase, los alumnos también se encargan de buscar textos por su cuenta. La práctica ayuda en estos casos de traducción simultánea o continuada en los que, asegura una alumna, a veces, “bajo presión se trabaja mejor”.
La clave, asegura el profesor Martínez Romera no es tanto tratar de traducir palabra por palabra, como que llegue una idea general, exacta, del discurso. En ocasiones, se reproduce en el aula el mismo ambiente de una conferencia, un simposio o un encuentro en el que se precise intérprete. Dos intérpretes se van turnando a intervalos de 20 minutos dentro de la cabina. De hecho, los alumnos realizan servicios reales como traducciones en conferencias de profesores Erasmus, jornadas como la de discapacidad que tuvo lugar el pasado mes de enero o la servicios puntuales para el centro de investigación del Ceder de Lubia. En el caso de los alumnos de francés, el sistema es si cabe aún más personalizado, según la profesora Leticia Santamaría. “La dinámica es similar, pero la principal diferencia es el número de alumnos, que es mucho más reducido con respecto al inglés”. Esto hace que en las clases el profesor pueda estar aún más pendiente del alumno.
Al final, las propias condiciones de los alumnos hacen que éstos se decanten por lo que se les dé mejor: la traducción simultánea o la consecutiva. Ambas no son sencillas.

Discursos para todos

En enero de este mismo año, se creo un grupo en Yahoo que funciona como una base de datos de discursos donde los estudiantes de interpretación pueden almacenar discursos con los que han trabajado en clase o en las prácticas y compartirlos con otros estudiantes en cualquier parte del globo. La idea de este foro es recopilar discursos de lo más variados y procedentes de todas las escuelas de interpretación. Una herramienta muy útil no sólo para estudiantes, sino también para profesores e intérpretes en activo que, por ejemplo, quieran trabajar en un idioma en el que normalmente interpretan menos.