Comunicación y semiótica

SemioticaAyer daba comienzo en La Coruña el X Congreso Mundial de Semiótica: Cultura de la Comunicación, Comunicación de la Cultura.

Durante los cinco días que dura el congreso, especialistas e investigadores van a hablar del campo natural de la semiótica, es decir, del ámbito de todos los fenómenos significativos en tanto que procesos de comunicación. Desde una perspectiva semiótica, se trata de analizar e interpretar todos los fenómenos sociales y culturales que configuran la actual sociedad de la comunicación.

El Congreso abrió con una videollamada de Umberto Eco, presidente de honor y fundador de la International Association for Semiotic Studies, creada hace 40 años, y una conferencia del escritor británico Salman Rushdie. El escritor anglo-indio concedió una única entrevista al programa «Asuntos Propios» de RTVE cuyo audio (con interpretación consecutiva) incluyo a continuación, gracias a una gran bootheadora.

‘Asuntos Propios’ entrevista en exclusiva a Salman Rushdie (Asuntos Propios)

Semiótica (según la RAE):

(Del gr. σημειωτικη).
1. f. semiología (‖ estudio de los signos en la vida social).
2. f. Teoría general de los signos.

Interpretación en Morse

Hoy google nos recuerda el aniversario del retratista y pintor Samuel Morse, inventor del telégrafo, un sistema que revolucionó el mundo de la comunicación. No sé si hoy en día se usará en algún sitio, pero si así fuera, también hay traductores de Morse. Ya no saben qué inventar.

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Comunicación y ciencia

Cuantas veces no nos habremos quejado del marcado acento de un orador o habremos sudado la gota gorda intentando sacar algo de sentido a un puñado de palabras que parecían sacadas, eso sí, del diccionario Oxford pero que estaban dispuestas (arrojadas, más bien) de tal forma en el discurso que era prácticamente imposible saber de qué estaba hablando el ponente en cuestión. Me tranquiliza ver que muchos investigadores que asisten a congresos científicos tienen la misma percepción y sufren también esa misma frustración. En Science News, Janet Raloff ilustra a las mil maravillas este tipo de situaciones que hemos vivido tantas veces desde la cabina (oradores empecinados en aturdirnos con millones de cifras y datos embutidos en una presentación de 10 minutos, por ejemplo), y vuelve a recalcar la importancia de la comunicación (objetivo primordial de cualquier conferencia o presentación científica, algo obvio pero que se olvidado muchas veces). Merece la pena leer su artículo: Let’s put the accent on communication

¿quién dijo estrés?

Hay pocas actividades que requieran tanta concentración o que sean tan exigentes para la mente como la interpretación simultánea. Hace ya unos años que se vienen realizando -¡por fin!- estudios sobre el trabajo de los intérpretes y el nivel de tensión y estrés al que se ven sometidos y sus consecuencias para la salud. Se habla, por ejemplo, de una tensión positiva, que permite al organismo interactuar con su entorno y de una tensión más negativa que puede tener consecuencias perjudiciales para la salud. Hay teóricos que distinguen entre el estrés psicológico o emocional (miedo, responsabilidad, nivel de autoexigencia, etc.) –que varía según las personas y que depende de como el individuo perciba una situación determinada– y un estrés ambiental, más objetivo (ruidos, interferencias en el sonido, densidad del discurso, velocidad del orador, etc.).

Cuando nos ponemos los auriculares antes de empezar una conferencia siempre se siente un cierto nivel de tensión [hasta el intérprete más experimentado pasa nervios alguna vez] puesto que se es consciente de que pueden surgir conceptos desconocidos, acentos difíciles, una ponencia no prevista y además leída, oradores que intentan emular a Fitipaldi, etc. Está claro, que son cosas fuera de nuestro alcance y que -nos guste o no- son inherentes a la profesión, pero la formación, preparación y, por supuesto, la experiencia y las tablas ayudan al intérprete a reaccionar con rapidez y a salir más o menos airado de lances así. Ahora además, se habla mucho de la Técnica Alexander (desarrollada por el actor australiano Frederick Matthias Alexander a finales del siglo XIX) empleada en la formación de actrices y músicos y que parecer ser ha mostrado su utilidad en el campo de la interpretación para reducir el nivel de estrés y ansiedad y mejorar la postura. Marta Renau-Michavila tiene un artículo muy completo sobre la aplicación de esta técnica en el mundo de los intérpretes. Yo de momento me conformo con Pilates.