Los españoles y el inglés
Según un estudio llevado a cabo por Oxford University Press, España está a la cola de Europa en conocimiento de inglés y sólo el 20 por ciento de los españoles es capaz de mantener una conversación en una lengua diferente a la suya, mientras que el 44 por ciento de los europeos sí son capaces.
Para solucionar el eterno problema del inglés, Oxford University Press ha creado una página web, en la que los internautas tienen la posibilidad de colgar vídeos y donde se mide cómo se manejan en inglés, con el objetivo de evitar que los españoles hagan construcciones que ponen en evidencia su bajo nivel idiomático. En dicha página se pueden ver videos de personajes públicos españoles como José María Aznar, Emilio Botín o José Luis Rodríguez Zapatero hablando en inglés, y los usuarios pueden votar por el más divertido para hacerles ascender o descender en el ránking, en el que ahora Francisco Franco figura en primera posición con “Aiguanmuviman”.

El premio para los mejores practicantes de spanglish es un sistema de aprendizaje de inglés llamado My Oxford English, un curso de inglés online tras el que el alumno puede conseguir un Título Oficial de la Universidad de Oxford.
Grabando, grabando
Ayer tuve la suerte de interpretar a un correcaminos de Minnesota (Bip Bip), consultor y experto en el posicionamiento de salchichas y demás productos de Oscar Mayer. ¡Qué manera de hablar! Muy interesante, eso sí. Una pena no haber llevado la grabadora, ya que no pude escuchar mi interpretación. Conociéndome como me conozco, estoy convencida de que si lo hubiera hecho, estaría hundida en la miseria, o escondida debajo de una silla, atormentándome por haberme dejado arrastrar por la inercia del discurso del orador, y repitiéndome sin parar: síntesis, décalage, reformulación, síntesis, décalage, reformulación, síntesis, décalage, reformulación, síntesis, décalage, reformulación…..
Grabarse y oírse es esencial para poder mejorar y para aprender a interpretar bien; y hay que ser muy metódico. Conozco a muchos colegas que tienen verdadera aversión a las grabadoras. ¿Cómo vamos a mejorar si no sabemos cómo interpretamos? Los músicos se escuchan, los bailarines se miran en el espejo, muchos médicos graban sus intervenciones y muchos profesores también graban sus clases. ¿Por qué será que a algunos intérpretes les cuesta tanto escucharse? Las palabras del Maestro Viaggio son muy elocuentes en este sentido:
¡La primera vez que me escuché casi me muero! Cada vez que excedía cierta velocidad, la voz se me subía a un falsete insoportable; para no hablar de los vicios más irritantes, como las vacilaciones, las autocorrecciones innecesarias, las frases empezadas antes de tiempo y terminadas con toda torpeza, la sintaxis acartonada, el uso abrumador de perífrasis verbales (siempre “formular una propuesta”, y jamás sencillamente “proponer”) o de verbos nominalizados (“para la solución del problema”, y nunca lisa y llanamente “para solucionar el problema”), el léxico insulso, la entonación monocorde… en suma, la absoluta antinaturalidad de la elocución que sigue aquejando a tantos colegas que no son conscientes de ella porque nunca se han oído interpretar.
Un millón de frases en 22 idiomas, para intérpretes y traductores
La Comisión Europea ha decidido recopilar un millón de frases procedentes de textos legales que cubren los ámbitos técnico, político y social, en 22 de los 23 idiomas oficiales de la UE (el gaélico aún no está disponible) y ofrecer al público de forma gratuita “una traducción de calidad” de las mismas.
Según Leonard Orban, comisario responsable de Multilingüismo “a través de esta iniciativa, la Comisión Europea pretende estimular las tecnologías del lenguaje, apoyar el multilingüismo y hacer la traducción asistida por ordenador más fácil, barata y accesible al público. Los ciudadanos de las comunidades lingüísticas más pequeñas tendrán mayor facilidad para acceder a documentos y páginas web hasta ahora disponibles exclusivamente en las lenguas más utilizadas”.
Los datos recopilados serán de gran utilidad especialmente para quienes trabajan en el desarrollo de sistemas de traducción automática por ordenador. En ellos, los programas de traducción “aprenden” a traducir correctamente y en contexto palabras y frases a partir de textos traducidos por profesionales. Dichos datos pueden contribuir además al desarrollo de otras aplicaciones informáticas lingüísticas como los correctores gramaticales y ortográficos, los diccionarios en línea y los sistemas de clasificación de textos multilingües.
“Esta recopilación única de datos lingüísticos contribuye a la creación de una nueva generación de programas informáticos para el tratamiento del lenguaje humano”, ha manifestado el comisario europeo de Investigación y Ciencia, Janez Potočnik. Y considera además que “ayuda a estimular la competitividad de la industria del lenguaje, una de las que está registrando un crecimiento más rápido en la Unión Europea”.
Y es que, debido al elevado volumen de textos multilingües que poseen las instituciones europeas, sus servicios de traducción trabajan con 253 pares posibles de combinaciones lingüísticas y producen aproximadamente 1,5 millones de páginas traducidas al año.
Actualmente ofrece páginas web de búsqueda de noticias abiertas al público (que cubren hasta 35 idiomas) a través de la aplicación “European Media Monitor”.
Vía: http://www.aprendemas.com/
Calidad en la interpretación
La Dirección General de Interpretación de la Comisión Europea llevó a cabo una encuesta de satisfacción entre los asistentes a las reuniones celebradas en el Consejo, la Comisión Europea, el Comité Económico y Social Europeo y el Comité de las Regiones entre los días 12 y 23 de noviembre de 2007.
Se recibieron 3.152 respuestas (en su mayoría presentadas por los delegados de las Administraciones nacionales y de las Representaciones Permanentes) y los resultados muestran un elevado grado de satisfacción con los servicios de interpretación prestados por la DG SCIC (aproximadamente un 85% de los participantes indica que se siente satisfecho o muy satisfecho).
A pesar de tan excelentes resultados, la Comisión tiene previsto emprender una serie de acciones concretas encaminadas a mejorar algunos aspectos relativos, por ejemplo, al programa de formación o a las actividades terminológicas, con el fin de incrementar la calidad de la interpretación.
En este sentido, están barajando varias posibilidades, aumentar o reducir el número de lenguas de trabajo según la naturaleza de la reunión, por ejemplo. Sugieren también que los intérpretes trabajen más los términos específicos de algunos temas (curiosamente, una de las áreas en la que menos satisfechos estaban los participantes con la terminología empleada por los intérpretes era ¡agricultura y pesca!), que preparen terminología de antemano, empleando diferentes fuentes, y que todos los integrantes de una misma cabina intenten –en la medida de lo posible– emplear los mismos términos. Otras sugerencias de mejora de la interpretación se centran en la transmisión fiel de propuestas, enmiendas, etc., haciendo especial hincapié en cifras, nombres, cargos, etc.
El tono de voz es otro de los aspectos que debieran mejorar los intérpretes ; intentando además que todos los integrantes de la cabina mantengan un volumen homogéneo, mejoren el ritmo de la interpretación y perfeccionen la pronunciación y dicción. Se reitera la importancia de no hacer ruido en cabina, recordando siempre que la actitud (comportamiento, humor o estado de ánimo) del intérprete en cabina afecta a la interpretación.
En otro orden de cosas, las recomendaciones de mejora tienen en cuenta también la importancia de informar a los participantes sobre el funcionamiento del servicio de interpretación, y de dar a los intérpretes la posibilidad de estudiar la documentación de la reunión de antemano o de organizar encuentros entre intérpretes y delegados. Asimismo, es importante asegurar una continuidad de intérpretes en un evento específico, asignando el mismo equipo de intérpretes a reuniones que duren varios días.
Retrato del intérprete ideal
Hace unos años la AIIC organizó un estudio, coordinado por Jennifer Mackintosh, sobre la percepción que los usuarios tenían del trabajo de interpretación. Para ello se diseñó un cuestionario y se analizaron los resultados que reflejaban los puntos de vista de más de 200 participantes, en 84 conferencias, en 25 países.

Según las respuestas a una serie de entrevistas, el ‘intérprete ideal’ habla de una manera clara y animada pero sin histrionismos, comprende el tema de la reunión y conoce la terminología; utiliza frases completas, correctas gramaticalmente y las enuncia sin vacilaciones ni aspavientos. De hecho, la cualidad que más valoraron los oyentes fue la claridad de expresión. Para ellos, el intérprete ‘ideal’ es fiel al significado del discurso original, por encima de otras consideraciones y haciendo esto se concentra en lo esencial en lugar de intentar reproducir literalmente todo lo que dice el orador. Su producción es regular y se mantiene lo más cerca posible del original (de hecho, el 34% de los entrevistados afirmaba sentirse incómodo si el intérprete esperaba mucho rato antes de empezar a hablar, o hacía pausas demasiado prolongadas durante un discurso). Los acentos no nativos o regionales parecer ser que no molestaban mucho a los oyentes (el 50% no daba importancia al acento y al 24% no le molestaba; sólo un 8% dijo que era muy molesto, un 14,4% que era molesto; y el resto eran contestaciones del tipo ‘no sabe’).
Cuando se les preguntó sobre cuanto tiempo pensaban que tenía que estar trabajando un intérprete sin descanso, el 22% dijo 20 minutos, el 28,5% hasta 30 minutos, el 6% dijo que hasta una hora y el 5,5% durante toda una presentación, lo cual sugiere que los cambios de voz y estilo durante un discurso pueden molestar a algunos oyentes.
Las respuestas fueron bastante variadas, sin embargo indicaban que la interpretación se ve como una profesión de mucha tensión y bastante exigente, equiparable, en este sentido, a la de pilotos y controladores aéreos, médicos de urgencias y cirujanos, o periodistas, por ejemplo.
El estudio ahonda en otros aspectos interesantes para el intérprete y nos da una idea de lo que piensan los oyentes del trabajo del intérprete , así como de cuales son los fallos que debieran subsanarse.
vía: AIIC

