La DG Interpretación desde dentro
La Dirección General de Interpretación (conocida como SCIC, Servicio Común Interpretación-Conferencias) se fundó en 1981 y está a cargo de la organización de los servicios de interpretación consecutiva y simultánea en las reuniones y conferencias que celebran las principales instituciones de la Unión Europea: la Comisión, el Consejo, el Comité Económico y Social, el Comité de las Regiones, el Banco Europeo de Inversiones, etc. Actualmente este servicio depende del Comisario Marco Benedetti.
Hoy recupero un interesante vídeo del Servicio Audiovisual de la Comisión Europea que ofrece una amplia visión de los entresijos de la DG Interpretación, de su funcionamiento y organización internos. En el vídeo podemos ver la organización diaria del servicio de interpretación, desde la planificación del trabajo, la interacción entre intérpretes y personal encargado de la planificación, hasta las tablas y gráficas de asignación de trabajo que consultan. También se hace un recorrido por los diferentes cubículos de la sala de prensa de la Comisión: lista de idiomas, cabina portuguesa, griega, española, alemana, italiana, o francesa; también hay tomas de la interpretación simultánea durante una reunión con el Comisario finlandés Erkki Liikanen, de la cabina francesa, holandesa, danesa, sueca, o finesa; tomas de los periodistas en la sala de prensa, de la tribuna del orador, del botón de la selección de idioma, o de la sala de transmisiones. El vídeo también ilustra el trabajo de interpretación consecutiva: y muestra, por ejemplo, un momento de la interpretación consecutiva durante una reunión con el Comisario austriaco Franz Fischler (en alemán) y la delegación francoitaliana (en francés). También vemos a un intérprete haciendo chuchotage (interpretación susurrada) en alemán, un intérprete tomando notas, y otro hablando (en francés)
Algunas cifras de la DG Interpretación:
500 intérpretes en plantilla, entre 300 y 400 intérpretes autónomos al día, 2700 intérpretes autónomos acreditados, entre 50 y 60 reuniones al día, de 10.000 a 11.000 días-reunión al año (equivalente a cerca de 135.000 días-intérprete al año), organización de 40 grandes conferencias de la Comisión cada año, con un coste total de funcionamiento en 2005 de € 100 000 000 ( 0,21 €/ciudadano europeo/año). Desde la ampliación de 2004, la DG Interpretación necesita entre 15 y 40 intérpretes/día en cada una de las nuevas lenguas. Se prevé que el coste de la interpretación aumente un 20 ó 40% cuando se alcance la plena capacidad en las lenguas de los nuevos Estados Miembros.
Interpretación simultánea en televisión

La interpretación simultánea en televisión suele realizarse bien en debates o entrevistas en estudio o en retransmisiones en directo de un acontecimiento que tiene lugar en el exterior. En cualquier caso, este tipo de interpretación debe ser objeto de una cuidadosa planificación, para conocer de antemano las características del programa, su duración, los idiomas de los intervinientes, etc. Muchas veces, los responsables técnicos pasan por alto estos aspectos, dificultando la labor de los intérpretes: cabinas en salas o platós diferentes de aquellos donde se realiza la interpretación, falta de cabinas insonorizadas y comunicadas visualmente entre sí; auriculares en ocasiones sin control de volumen, con sonido estéreo, incómodos e inadecuados; consolas que carecen de botón «mute» o «para toser», etc. En el número 1 de la revista Puentes , Josefina Molina Vallecillo publicaba en el año 2002 un artículo titulado «La Interpretación simultánea en las cadenas de TV estatales españolas: aspectos técnicos, situacionales y emocionales» que analizaba precisamente las características y aspectos técnicos, situacionales y emocionales de la interpretación simultánea en diversas cadenas de televisión españolas. El trabajo concluía con la recomendación de publicar una normativa, a nivel nacional, pormenorizada y completa sobre las condiciones técnicas requeridas para llevar a cabo la interpretación simultánea en televisión, con el fin de garantizar las óptimas condiciones de trabajo de los intérpretes. Asimismo, recalcaba la necesidad de que se diera un cambio de mentalidad para empezar a considerar a los intérpretes piezas fundamentales del complicado entramado que es en sí la televisión. Desconozco si a fecha de hoy se ha publicado alguna normativa al respecto, pero los intérpretes de ESPaiic (Región España de AIIC, Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencias) al menos sí han publicado unas directrices sobre los requisitos técnicos y demás pormenores que debieran tenerse en cuenta cuando se utiliza interpretación simultánea en televisión
Interpretando al más alto nivel
Una vez más, la Dirección General de Interpretación (anteriormente conocida como SCIC) –el servicio de interpretación y organización de conferencias de la Comisión Europea– nos regala un formidable vídeo sobre esta exigente pero apasionante profesión:
Cruce de cables
Si interpretar ya es de por sí una tarea difícil, hacerlo escuchando dos discursos a la vez resulta de lo más meritorio, por no decir cómico. Me explico. Hoy me ha ocurrido una cosa de lo más curiosa. Estaba interpretando a un profesor holandés que dictaba una clase sobre los mecanismos de defensa que las plantas desarrollan para defenderse de herbívoros, plagas e insectos y estaba la mar de entretenida intentando seguirle la pista a un ácaro naranja que se estaba aventurando por un olfactómetro. De repente he empezado a escuchar también a un ponente danés que en la sala contigua estaba hablando del contenido del estómago de bacalaos, espadines y arenques…??¿¿¿
A veces se dan situaciones así de surrealistas, y desconozco la explicación porque el mundo de los cables y frecuencias es todo un misterio para mí. Curiosamente, a los pocos minutos de haberse solventado el incidente técnico, he empezado a escuchar (y los asistentes también) una telenovela, mientras mis colegas en la sala del danés escuchaban las preguntas sobre nematodos de mi sala …. Desde luego no hay nada como una buena dosis de buen sentido del humor para encarar un día así.
