La documentación de cabina
En no pocas ocasiones he hablado (y no me cansaré de hacerlo) de lo importante que es el trabajo del intérprete antes del comienzo de una conferencia, es decir de la preparación. Pero no hay que olvidar que una vez hemos realizado la labor de detective y de ratón de biblioteca nos queda decidir cómo trasladar toda esa información a la cabina, decidir qué llevar. La cabina de interpretación es un espacio reducido y limitado, por lo que hay que tener en cuenta que además del equipo de supervivencia que recomienda la AIIC (cuaderno y papel de notas, bolígrafos, lápices y sacapuntas, marcador fluorescente, toallitas húmedas para limpiar los auriculares, abrebotellas, caramelos o pastillas para la garganta, sujetapapeles o grapadora, prismáticos, botellín de agua, y algún tentempié, etc.) tenemos que meter en el porsiacaso muchos papeles: el orden del día, el listado con los nombres de los ponentes y asistentes, una relación de organizaciones (y siglas), copias de las presentaciones, artículos de los ponentes, listas terminológicas, diccionarios varios, glosarios, portátil o tableta, apuntes propios, chuletas con los términos clave, etc. ¿Y ahora qué me llevo?
Cada intérprete es un mundo y se prepara y documenta de la manera que mejor sabe, o puede, antes de interpretar. Al igual que hay muchos estilos de interpretar, existen también muchas maneras de prepararse antes de una conferencia y muchas formas de utilizar esa información en cabina. Hay intérpretes que no necesitan llevar nada a cabina y otros sin embargo tienen que llevar la casa a cuestas. Algunos pueden consultar listados, ordenadores, diccionarios o la prensa mientras interpretan y otros necesitan concentrar toda su energía en el discurso. Cada maestrillo tiene su librillo. Yo suelo tener siempre un diccionario en cabina y llevar varios listados elaborados previamente por mí, más como apoyo moral que como herramienta de trabajo, pues pocas veces los consulto. A mi me resulta más útil la información concisa y resumida en pequeñas tablas, o mi inseparable cuaderno donde tengo organizadas las ideas del tema que voy a interpretar. ¿Qué os lleváis vosotros a cabina?
El cuaderno
La presentación
Intérpretes traductores y traductores intérpretes
Hay intérpretes que además son traductores, hay traductores que además son intérpretes, hay traductores que solo son traductores e intérpretes que solo son intérpretes y entiendo el porqué. Yo soy intérprete y además traductora, por vocación, pero también por carácter. Soy más bien impaciente con el texto y más intuitiva que metódica, me gusta obtener resultados inmediatos y por eso me siento como pez en el agua en cabina. Pero también soy tenaz y voluntariosa y hasta aplicada a los detalles lo cual viene bien para la traducción. Lo cierto es que a pesar de ser intérprete disfruto traduciendo y en el ejercicio escrito encuentro un complemento perfecto, una preparación excelente para cabina que me permite equiparme con soluciones, términos, conocimientos, trabajar giros, expresiones o modismos.
Son dos profesiones menos parecidas de lo que parece, que demandan cualidades bien distinta; las diferencias entre la traducción y la interpretación son numerosas y las habilidades o técnicas para realizar los dos trabajos también. Stephen Pearl publicó en 2007 un buen artículo en la Revista de Traductología Trans, titulado «Scripta manent, verba volant. Written translation and simultaneous interpretation – siblings or distant cousins. An exploration of some less apparent differences» en el que realizaba una comparación y contraste pormenorizado entre la Traducción Escrita (TE) y la Interpretación Simultánea (SI) que merece la pena leer.
En el último vídeo de Lourdes de Rioja (AIB) Thomas Harder, escritor, traductor e intérprete AIIC, nos habla precisamente del trabajo del traductor y del intérprete, explicándonos las similitudes y diferencias entre estas dos disciplinas:
Los servicios de interpretación en la OEA, Organización de los Estados Americanos
Siempre he sentido una especial curiosidad por el modo de funcionamiento y la organización de los servicios de interpretación de otros organismos internacionales. En el caso de las Instituciones Europeas o las organizaciones del Sistema de Naciones Unidas hay información abundante y transparente sobre las actividades de interpretación, pero hay un sinfín de organizaciones más modestas, o no tanto, cuyas actividades se difunden gracias a labor comunicadora (invisible y no siempre valorada) de traductores e intérpretes pero que sin embargo —por la razón que sea— brindan poca o ninguna información sobre estos profesionales.
Ayer —y fruto de la casualidad (como suele ocurrir en estos casos)— di con varios informes de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que explicaban con bastante detalle el funcionamiento del servicio de interpretación de este organismo. La Organización de los Estados Americanos (OEA) es el organismo regional más antiguo del mundo, cuyo origen se remonta a la Primera Conferencia Internacional Americana, celebrada en Washington, D.C., de octubre de 1889 a abril de 1890. En esta reunión, se acordó crear la Unión Internacional de Repúblicas Americanas y se empezó a tejer una red de disposiciones e instituciones que llegaría a conocerse como «sistema interamericano», el más antiguo sistema institucional internacional. La OEA fue creada en 1948 cuando se subscribió, en Bogotá, Colombia, la Carta de la OEA que entró en vigencia en diciembre de 1951, y su sede principal se encuentra en Washington. Hoy en día, la OEA reúne a los 35 Estados independientes de las Américas y constituye el principal foro gubernamental político, jurídico y social del Hemisferio. Además, ha otorgado el estatus de Observador Permanente a 62 Estados, así como a la Unión Europea (UE).
La Organización fue fundada con el objetivo de lograr en sus Estados Miembros, como lo estipula el Artículo 1 de la Carta, «un orden de paz y de justicia, fomentar su solidaridad, robustecer su colaboración y defender su soberanía, su integridad territorial y su independencia». Para cumplir con su misión que se basa en cuatro pilares esenciales –democracia, derechos humanos, seguridad y desarrollo– la OEA se articula en torno a los siguientes órganos: Asamblea General; la Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores; los Consejos (el Consejo Permanente, el Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral); el Comité Jurídico Interamericano; la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; la Secretaría General; las Conferencias Especializadas; los Organismos Especializados, y otras entidades establecidas por la Asamblea General.
Los cuatro idiomas oficiales de la OEA son el francés, inglés, español y portugués y es el Departamento de Gestión de Conferencias y Reuniones (DGCR) –dependiente de la Oficina del Secretario General Adjunto– el organismo encargado de organizar y proveer los servicios de interpretación para las sesiones de la Asamblea General, las reuniones de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, reuniones ministeriales, reuniones del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) y otras reuniones, tales como las conferencias de Estados parte de convenciones. Tradicionalmente, también se ha ofrecido el servicio de interpretación en cuatro idiomas en las reuniones del Consejo Permanente y en las comisiones del CIDI. En algunas reuniones de la Comisión de Asuntos Administrativos y Presupuestarios (CAAP), sin embargo, sólo se dispone de interpretación en español e inglés. Los servicios de interpretación en los grupos de trabajo se ofrecen en dos idiomas. A manera de referencia, las organizaciones «hermanas» como el BID y la OPS, organizan la mayoría de sus reuniones con interpretación en español e inglés y reservan el uso de los cuatro idiomas para las reuniones de consejos, asambleas y especiales.
La Sección de Idiomas contrata intérpretes para las reuniones que así lo requieran, y para ello utiliza dos listas: una de intérpretes locales y otra de intérpretes foráneos. Para ser incluidos en estas listas, los intérpretes deben satisfacer por lo menos una de las siguientes condiciones: ser miembro de la AIIC (Association Internationale des Interprètes des Conférence) o de la TAALS (The American Association of Language Specialists), experiencia en interpretación de conferencias para organismos internacionales o el Departamento de Estado de Estados Unidos, o aprobar con éxito un examen que aplique la OEA. Las condiciones de trabajo de los intérpretes independientes son comparables con las de otras organizaciones internacionales con sede en Washington, aunque la tarifa diaria que paga la OEA esté por debajo de la que se paga en otras instituciones, según se desprende de los informes de dicha organización.
Vía: Informe sobre medidas de eficiencia económica en la prestación de servicios de conferencias para reuniones de la OEA. Consejo permanente de la organización de los estados americanos. Comisión de asuntos administrativos y presupuestarios. 20 noviembre 2009
Un concabinato muy especial
Silvia Broome trabajaba como intérprete en la sede de Naciones Unidas en Nueva York y de manera fortuita escuchó un plan para asesinar a Edmond Zuwanie, Presidente de la República Democrática de Matobo. Tobin Keller, agente del servicio secreto de las Naciones Unidas, se hizo cargo de la investigación del caso y acabó convirtiéndose en el protector de Silvia. No sigo, porque a estas alturas todos sabemos de qué película estoy hablando
Protagonizada por Nicole Kidman y Sean Penn, La Intérprete, es el primer largometraje que, hasta la fecha, ha recibido permiso para poder rodar en la sede de las Naciones Unidas.
Durante casi cinco meses el equipo de producción pudo hacer uso de casi todo el complejo de las instalaciones de la ONU, desde los salones del Consejo de Seguridad hasta la Rosaleda. Sólo se les exigió que rodaran fuera del horario de trabajo y durante los fines de semana para no interrumpir el trabajo de Naciones Unidas.
Rodar en el interior del edificio de la ONU tiene sus pegas, entre otras, enfrentarse a unas medidas de seguridad realmente draconianas (todos los miembros de la producción, estrellas incluidas, tuvieron que llevar identificaciones especiales y pasar por controles de seguridad diariamente; había perros amaestrados para descubrir bombas que olían el equipo y los materiales de forma regular, etc.)
Para poder reflejar de manera adecuada el ambiente de una reunión de la Asamblea General se emplearon 1200 extras vestidos con ropa tradicional y europea para llenar la sala (algunos miembros de la Asamblea General se ofrecieron para participar con la esperanza de aparecer en un primer plano).
En casi todas las escenas, se utilizaron los muebles y la decoración existente excepto en el caso de las cabinas de interpretación (una pieza importante de la historia). El diseñador de producción tuvo que recrear unas cuantas en un estudio, más que nada porque las cabinas son tan pequeñas que era imposible rodar en su interior.
Para preparar su papel Nicole Kidman tuvo la ocasión de estar presente en algunas reuniones del Consejo de la ONU, conoció a diversos intérpretes y trabajó con un especialista lingüístico, Tim Monich, para aprender el Ku, idioma ficticio del país inventado al que representa en el film, y hablarlo con fluidez. AIB ha hablado con uno de esos afortunados intérpretes que compartieron cabina con Nicole Kidman, y en este vídeo de Lourdes (AIB) podréis escuchar a Dwight narrando su experiencia del rodaje de la película en Naciones Unidas:
Reseña sobre la película de AIIC: Opinión de los (verdaderos) Intérpretes acerca de LA INTÉRPRETE
Dirección: Sydney Pollack.
Países: Reino Unido y USA.
Año: 2005.
Duración: 128 min.
Género: Thriller, suspense.
Interpretación: Nicole Kidman (Silvia Broome), Sean Penn (Tobin Keller), Catherine Keener (Agente Dot Woods), Yvan Attal (Philippe), Jesper Christensen (Nils Lud), Earl Cameron (Edmund Zuwanie), Sydney Pollack (Jefe Pettigrew), George Harris (Kuman-Kuman), Michael Wright (Marcus), Maz Jobrani (Mo), Tsai Chin (Luan).
Guión: Charles Randolph, Scott Frank y Steven Zaillian; basado en un argumento de Martin Stellman y Brian Ward.
Producción: Tim Bevan, Eric Fellner y Kevin Misher.
Producción ejecutiva: Sydney Pollack, Anthony Minghella y G. Mac Brown
Música: James Newton Howard.
Fotografía: Darius Khondji.
Montaje: William Steinkamp.
Diseño de producción: Jon Hutman.
Vestuario: Sarah Edwards.
Fin de la formación de intérpretes en la Universidad de Westminster
La semana pasada leíamos atónitos la noticia del cierre de uno de los cursos de interpretación de conferencias más prestigiosos y emblemáticos de Europa y posiblemente del mundo (MA/PG Dip on Conference Interpreting de la Universidad de Westminster) a causa de los draconianos recortes económicos que están sufriendo las universidades inglesas:
El Gobierno de David Cameron ha puesto al sistema universitario –sin incluir a Escocia, que tiene un sistema aparte– en el punto de mira de su plan de austeridad y reducción del gasto público, anunciando un recorte de la financiación del 40% hasta 2014, lo que, en la práctica, supondrá la privatización de muchas universidades y la desaparición de otras. Esta disminución de la financiación se paliará en gran medida con la subida de las tasas universitarias que han pasado de 3.000 a 9.000 libras al año, lo que ha provocado la indignación de los estudiantes, que no tardaron en salir a la calle, en una de las manifestaciones más multitudinarias –y con más incidentes– que recuerda la ciudad de Londres (Miguel Ayuso en el Periódico Menos 25)
El curso de la Universidad de Westminster, que estaba a punto de conmemorar su 50 aniversario, se creó en 1963 (en la entonces Polytechnic of Central London) y, como institución, participó en la fundación y coordinación del EMCI (European Masters in Conference Interpreting) referente internacional en el sector de la formación de intérpretes. De su cantera han salido cientos de intérpretes que ahora trabajan en las instituciones de la Unión Europa y en Naciones Unidas (además de otras instituciones) bien como personal permanente o como autónomos, así como en el mercado privado, y no solo en cabina inglesa sino también en cabina francesa, española, italiana, alemana, polaca, húngara, checa, búlgara, irlandesa, maltesa, rusa y china. Además del posgrado y del Máster, la Universidad de Westminster también organizaba cursos de verano y cursos de corta duración, muchos de ellos para el SCIC o el Parlamento Europeo y de hecho fue la primera universidad a cargo de la formación de intérpretes para la cabina maltesa e irlandesa de la Unión Europea.
La noticia ha caído como un jarro de agua fría en la comunidad de intérpretes; y alumnos, profesores, instituciones y profesionales de todo el mundo no dan crédito a la noticia. La blogosfera se ha hecho eco también de este suceso a todas luces incomprensible:
- Aventuras de una traductura e intérprete en Madrid
- Cosas de Dos Palabras
- In my words
- The Interpreter Diaries
- Traducción e Investigación
Además, se ha puesto en marcha una interesante iniciativa a través de una página en Facebook que os invito a visitar para dejar testimonio simplemente o mostrar apoyo a la Universidad de Westminster y pedir la reapertura del curso: «Have your say on the closure of Westminster’s Interpreting Course»
Declaración oficial sobre el cierre:
Statement for Applicants on Closure of MA/PG Dip in Conference Interpreting
10-05-2011MA/PG Dip Conference Interpreting is a well-respected course that has been recognised by the EMCI, AIIC, the EU and the UN in various ways for the quality of its graduates. The closure of the course is not a decision that has been taken lightly and it has not been taken because of any quality, teaching, management or recruitment problems.
The training of conference interpreters to the level to which the course aspires is a resource-intense activity and the course generates a significant deficit each year. Whilst the Department has worked closely with the course team to develop a sustainable model of delivery, and has looked at a range of options to achieve this, this has not been possible.
Higher Education sector in the UK is currently subject to a range of financial pressures. In the present climate, the Department is no longer able to subsidise course delivery to the extent required by a conference interpreting provision and has been unable to identify a sustainable business model for the long-term future of the course.
Given the very limited choices available, a strategic decision has been taken to withdraw permanently from the training of conference interpreters, rather than attempt to reduce delivery costs and compromise quality, and thereby to refocus the resources of the Department on other activities.The decision to close a provision of this quality is of considerable regret. However, it should be seen in a wider context. The Department has thriving Undergraduate and Postgraduate provisions in a wide range of languages and professional skills; and undertakes a range of funded research, contracts and consultancy projects for business and government. There are no plans for any further closures in the Department.
Any applicants wishing to obtain further information or advice should contact the Head of Department in the first instance.
About the University of Westminster: The University of Westminster is a diverse and dynamic international education institution situated in Harrow and the heart of London, one of the world’s great cities. With a vibrant learning environment and a commitment to educating for professional life, the University has a distinguished 170-year history, and continues to attract more than 20,000 students from 150 different nations. A wide range of Westminster’s courses are independently rated as excellent, and the University’s research leads the way in many areas including art and design, electronic engineering, and media. Internationalisation, employability and sustainability are key elements of the University’s vision for the future.








