La interpretación simultánea en televisión suele realizarse bien en debates o entrevistas en estudio o en retransmisiones en directo de un acontecimiento que tiene lugar en el exterior. En cualquier caso, este tipo de interpretación debe ser objeto de una cuidadosa planificación, para conocer de antemano las características del programa, su duración, los idiomas de los intervinientes, etc. Muchas veces, los responsables técnicos pasan por alto estos aspectos, dificultando la labor de los intérpretes: cabinas en salas o platós diferentes de aquellos donde se realiza la interpretación, falta de cabinas insonorizadas y comunicadas visualmente entre sí; auriculares en ocasiones sin control de volumen, con sonido estéreo, incómodos e inadecuados; consolas que carecen de botón «mute» o «para toser», etc. En el número 1 de la revista Puentes , Josefina Molina Vallecillo publicaba en el año 2002 un artículo titulado «La Interpretación simultánea en las cadenas de TV estatales españolas: aspectos técnicos, situacionales y emocionales» que analizaba precisamente las características y aspectos técnicos, situacionales y emocionales de la interpretación simultánea en diversas cadenas de televisión españolas. El trabajo concluía con la recomendación de publicar una normativa, a nivel nacional, pormenorizada y completa sobre las condiciones técnicas requeridas para llevar a cabo la interpretación simultánea en televisión, con el fin de garantizar las óptimas condiciones de trabajo de los intérpretes. Asimismo, recalcaba la necesidad de que se diera un cambio de mentalidad para empezar a considerar a los intérpretes piezas fundamentales del complicado entramado que es en sí la televisión. Desconozco si a fecha de hoy se ha publicado alguna normativa al respecto, pero los intérpretes de ESPaiic (Región España de AIIC, Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencias) al menos sí han publicado unas directrices sobre los requisitos técnicos y demás pormenores que debieran tenerse en cuenta cuando se utiliza interpretación simultánea en televisión

DSC_0128He retomado la sana costumbre de grabarme mientras interpreto, no de forma sistemática, pero sí de vez en cuando. Control de calidad, se llama ahora. Hace unos meses jubilé definitivamente a mi vieja grabadora Aiwa (y a sus cintas y pilas, también) que me había acompañado, fielmente, durante muchísimos años de cabina y traducciones. En su lugar: un nuevo y flamante iPod.

Como muchos sabrán a estas alturas, algunos modelos de iPod tienen integrada la capacidad de grabar audio, pero para poder hacerlo se necesita un accesorio que haga las veces de micrófono. Yo opté por un Macally iVoicePro.

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Mi Macally es un micrófono con diseño de los años treinta o cuarenta, compatible con el iPod, y que me permite grabar notas de voz, es decir, discursos, entrevistas, conferencias, conversaciones, ruedas de prensa, interpretaciones o música en directo. Al terminar la grabación, puedo escuchar el resultado gracias al altavoz incorporado o bien pasarlo al ordenador y escucharlo allí.

Todo el control de las grabaciones de audio se realiza utilizando el sistema de menús del iPod. Al conectar el micro aparece en el menú raíz del iPod un nuevo elemento llamado «Notas voz». Desde allí se puede iniciar una nueva grabación. Durante la grabación la pantalla del iPod muestra el número de la nota de voz que se está grabando, la fecha y el tiempo transcurrido. Las grabaciones se pueden interrumpir presionando play/pausa o menú en el iPod. Una vez suspendida se puede reanudar la grabación, detener y guardar o eliminar. Las grabaciones guardadas se muestran en el menú de Notas de voz con la fecha y hora grabación y se pueden reproducir o eliminar en cualquier momento, incluso después de haber desconectado el micrófono del iPod. Al sincronizar el iPod con iTunes, todas las notas de voz grabadas en el iPod se transfieren al ordenador y se añaden a la biblioteca iTunes como si fuesen canciones. Hay que tener en cuenta que el iPod graba en formato WAV y las notas de voz ocupan mucho más espacio por minuto que las canciones en formato MP3 o AAC.

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La calidad de audio en las grabaciones es muy buena, más que adecuada para grabar interpretaciones, entrevistas, clases, conferencias o podcast, que luego puedes usar en el ordenador para practicar, corregir o mejorar.

Con este micro he convertido mi iPod en una grabadora de audio estéreo de alta calidad. Lo más interesante de este tipo de accesorios es que añaden una nueva función y se integran a la perfección con la interfaz del iPod y que las grabaciones se sincronizan de manera automática con iTunes. El aspecto negativo, sin contar el precio, es que el audio se almacena en formato WAV en vez de MP3, y por lo tanto las grabaciones ocupan muchísimo espacio.

Y si además somos ingeniosos y habilidosos, hasta podemos utilizar el iPod y su Macally para ¡llamar por teléfono!

La autocrítica es el primer paso de la superación

Card-Front[1]

Hace un año ya que comenzó la andadura de este blog en el que -según las estadísticas- se han publicado 156 entradas, 106 comentarios, 18 categorias, 535 Tags, y por donde han pasado muchas más visitas de las que esperaba. Lo que no dicen las estadísticas es todo lo que he aprendido, lo bien que lo he pasado y la cantidad de buena gente que he podido conocer en la blogosfera.

Para celebrarlo y empezar este segundo año con buen humor, recupero uno de mis primeras entradas:

El video ilustra muy bien el concepto tan erróneo que tiene mucha gente sobre el trabajo de traductores e intérpretes. Muchos creen que cualquiera que “hable” un idioma puede hacer este trabajo y otros piensan que es cuestión de apretar un botón y la traducción “sale” automáticamente por los auriculares …. Afortunadamente también hay muchas personas que saben lo que cuesta hacer bien las cosas. ¡Soberbia la actuación de Catherine Tate!

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Tony Buzan nació en Londres en 1942 y se licenció en Psicología, Inglés, Matemáticas y Ciencias por la Universidad de British Columbia en 1964 (¡brillante combinación!). Ha publicado más de una veintena de libros sobre el cerebro, la creatividad y el aprendizaje y se ha convertido en una especie de gurú que asesora a gobiernos, multinacionales, equipos olímpicos o jugadores de ajedrez para que puedan sacar el máximo rendimiento a sus mentes.

En 1995 cayó en mis manos uno de sus primeros y más revolucionarios libros [The Mindmap Book. Radiant thinking: The major evolution in human thought. (1990). BBC books, London]. Ya entonces la idea de los mapas mentales me pareció genial y con un potencial de aplicación enorme. Cuando empecé a dar mis primeros pasos en este mundo de la interpretación me acordé del libro y del concepto fundamental de los mapas mentales e intuí que sería una herramienta muy provechosa para mi trabajo, no sólo para preparar temas, sino para el ejercicio mismo de interpretación, para “visualizar” mejor las ideas del discurso original e incluso en la toma de notas. Sin embargo, supongo que por falta de tiempo y energía en aquellos primeros años, no seguí profundizando en ese concepto genial de Buzan. Fue al empezar este blog, cuando redescubrí el libro y muchos otros artículos y obras que circulan ya por la red.

Según la definición de Buzan, los esquemas de mapas mentales

“….son una poderosa técnica gráfica que nos ofrece una llave maestra para acceder al potencial del cerebro y que se puede aplicar a todos los aspectos de la vida, de tal manera que una mejoría en el aprendizaje y una mayor claridad de pensamiento puedan reforzar el trabajo de los seres humanos.”

Esta técnica permite organizar y representar información compleja de forma gráfica, y el mapa resultante utiliza palabras e imágenes para representar ideas y conceptos que se unen a otras por medio de líneas radiales cuyo origen es una idea central. Los mapas mentales fomentan la creatividad, la retención y el aprendizaje en general; ayudan a organizar ideas, estudiar un problema, pensar un nuevo negocio, etc.
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Una de las variables que inciden en la calidad de la interpretación, y sobre la que el intérprete poco puede hacer, es el sonido. Los modelos de los Esfuerzos de Daniel Gile explican, entre otros aspectos, las dificultades que comporta la interpretación.

Para D. Gile, los esfuerzos de escucha y análisis son los que engloban todas aquellas operaciones mentales que nos llevan a la comprensión, desde la identificación de las ondas de sonido del discurso por parte de los órganos auditivos del intérprete, pasando por la identificación de las palabras como tales, hasta el momento en que el intérprete les atribuye un sentido o renuncia a hacerlo.

Si, por culpa de la mala calidad del sonido, el intérprete deja de oír parte del discurso, difícilmente conseguirá darle sentido. No cabe duda, entonces, de que una buena calidad de sonido en cabina y en la sala es esencial para la labor del intérprete. De hecho, las deficiencias en el sonido pueden llegar a producir más cansancio de lo normal y muchas veces son una fuente adicional de estrés y distracción. La calidad del sonido depende de muchos factores, desde el equipo (que garantice todo el rango de sonido: 125-12,500 Hz) hasta los auriculares (livianos y de óptima calidad), la acústica de la sala, los altavoces en la sala, la buena regulación del volumen y la calidad de la voz del propio ponente (¿cuántas veces no habremos dicho que a tal o tal ponente no le “pasa” bien la voz por el micrófono?).

Existen varias empresas en el mercado que fabrican equipos de sonido específicos para conferencias, Bosch, Williams Sound y Listen, entre otras.

Bosch, por poner un ejemplo, distribuye sistemas de conferencias Inalámbricos, sistemas para debate, equipos de participación, pupitres de intérprete, micrófonos, equipos de control central, auriculares, accesorios varios, sistemas digitales de distribución de idiomas por infrarrojos, etc.

Pero , ¿qué es el sonido? Read more