Ideas afines
Ideas afines es un sitio web que aloja una base de datos que relaciona automáticamente distintas palabras y términos con conceptos similares o afines. Esta herramienta es muy simple, pero resulta útil como primera aproximación a un tema que desconocemos –y para el que tenemos que prepararnos– ya que genera ideas relacionando distintos términos entre sí, proporciona sinónimos, y campos semánticos. Partiendo de una idea clave se van generando distintos conceptos, todos relacionados con el término principal y resulta igualmente interesante para trabajar sinónimos.

Supongamos que mañana nos dicen que tenemos que interpretar una conferencia sobre pollos. Tecleamos «avicultura» y con el resultado nos hacemos ya una buena idea de por dónde van a ir los tiros y de qué tipo de información y terminología buscar. Sencillo, pero práctico.
AVICULTURA:
1. Cría de aves, crianza, explotación, reproducción, fomento, aprovechamiento, desarrollo, industria.
2. Gallina. Ave doméstica, a. de corral, gallinácea, volátil, pita, polla, pollita, clueca, faisánida. Gallo. Razas: gallina Leghorn, Dorking, menorquina, castellana, Rhode Island, Plymouth Rock, Orpington, de Guinea, Houdan, holandesa, Brahma, Bantam, Java. Partes: cresta, pico, buche, molleja, menudillos, vísceras, pechuga, muslo o zanca, plumaje, plumón, remeras, alas, cola. Varios: incubación, gallina clueca, gallina que empolla, huevos, pollos, polluelos; cloqueo, clo-clo, pita, pita.
3. Gallo. Gallo de corral, gallo de pelea, gallo inglés de pelea, gallo de Cochinchina, pollo, gallito, capón. Partes: cresta, pico, mejilla, barbillas, pechuga, muslo, espolón, plumaje, plumón, alas, remeras, cola.
4. Pato. Ganso, ánade, oca, ánsar, auca, cerceta, anátida, palmípeda, ave doméstica, ave de corral. Razas: pato de río, pato marino, pato real, porrón, Eider, pato almizclado, pato mandarín, pequinés, serreta, negrón.
5. Otras aves de corral. Pavo, faisán, cisne, paloma.
6. Ponedero. Corral, gallinero, nidal, nido, palomar, casilla, caseta, refugio, casa, pajarera, jaula, granja avícola, criadero.
7. Granja avícola. Gallinero, jaulas, comedero,bebedero, ponedero, perchas, incubadora eléctrica, estufa, criadora de polluelos, calefacción de butano, desplumadora eléctrica, clasificadora y pesadora de huevos, ovoscopio.
8. Alimentación. Avena, cebada, trigo sarraceno, centeno, maíz, trébol, alfalfa, berza, harina de pescado, harina. de huesos; hormonas.
9. Personas. Avicultor, criador, industrial, ingeniero agrónomo, veterinario, perito, experto, capataz, peón.
10. Enfermedades. Peste aviar, moquillo o coriza, tuberculosis, viruela, tifus, cólera.
11. Criar. Empollar, poner, incubar, anidar, calentar, proteger, cuidar.
La lengua de la vid y el vino

A través de Judith Carrera me hago eco de una convocatoria que resulta de lo más interesante para traductores e intérpretes, y que es especialmente pertinente para los que como yo trabajamos en el ámbito de las ciencias agropecuarias y nos gusta el morapio, dicho sea de paso. Se trata del III Congreso Internacional sobre la Lengua de la Vid y el Vino que organiza el grupo de investigación GIRTraduvino del Área de traducción e interpretación del Departamento de Lengua Española de la Universidad de Valladolid. El Congreso se celebrará en la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Valladolid, en Soria, del 6 al 9 de abril de 2011.
Los temas previstos para este congreso son los siguientes:
- Las lenguas y traducción especializadas: aproximaciones teóricas
- La lengua de la vid y el vino como lengua de especialidad: caracterización, terminología, fraseología, siglas-abreviaturas, géneros y tipos textuales, etc.
- La traducción (e interpretación) vitivinícola: diccionarios, bases de datos, glosarios, documentación, el mercado de la traducción vitivinícola, herramientas TAO aplicadas a la traducción vitivinícola, etc.
- La lengua de la vid y el vino a lo largo de la historia (perspectiva diacrónica).
- El español del vino: variedades diatópicas peninsulares.
- El español del vino en Hispanoamérica
- La lengua del vino en euskera, catalán, gallego…
- La lengua de la vid y el vino en la literatura
Para obtener más información podéis visitar la página del grupo GIRTaduvino
Arabismos y riegos
Soy plenamente consciente del legado léxico* que dejaron los árabes de Al-Andalus en la lengua de Cervantes –no en vano los arabismos del español suponen aproximadamente el 8% del vocabulario total y se calcula que son unas 4000 palabras, incluyendo voces poco usadas–, pero escuchando las conferencias de esta semana, me ha sorprendido la cantidad de vocablos de claro origen árabe que manejaban regantes, investigadores y administradores.
La gran cantidad de palabras que existen en lengua castellana de origen árabe referidas al agua, al riego o a la hidráulica es prueba irrefutable de la importancia que tuvo el regadío en Al-Andalus. Los árabes perfeccionaron las técnicas de riego y la técnica hidráulica agrícola, aprovecharon los sistemas de riego romanos que encontraron, y junto a las técnicas orientales que conocían bien, lograron un excepcional aprovechamiento del agua. Expandieron las técnicas agrícolas y de regadío hacia el oeste del Mediterráneo y Al-Andalus se convirtió en un nuevo foco de difusión hacia el norte de África y, posteriormente, hacia América. Conservaron, perfeccionaron e intensificaron tecnologías que, de otro modo, hubieran desaparecido del mundo occidental y nos dejaron un importante acervo léxico en el ámbito de la agricultura, y especialmente en la agricultura de regadío:
Aceña: Molino o máquina para sacar agua
Acequia: Canal para conducir agua para riego
Ador: Turno de riego
Alberca: Estanque de agua para riego
Albañal: Canal o conducto que da salida a las aguas inmundas.
Albufera: Laguna
Alcantarilla: Conducto para recoger aguas pluviales y residuales
Alcubilla: Arca de agua
Alema: Porción de agua de regadío que se reparte por turno.
Alfaguara: Manantial abundante
Aljibe: Estanque de agua para uso doméstico
Aljofaina: Recipiente para el agua
Almenara: Acequia de desagüe o escorrentía
Arcaduz: Cangilón de la noria
Atanor: Cañería para conducir el agua
Azarbe: Canal de avenamiento que recoge sobrantes
Azarbeta: Cada una de las acequias o cauces pequeños que recogen los sobrantes o filtraciones de un riego y los llevan al azarbe.
Azud: Presa de derivación. También se emplea como noria
Agrario o agrícola

Siempre me ha llamado la atención la falta de coherencia y el uso, a veces, caprichoso de los adjetivos agrario y agrícola en textos científicos y de divulgación, redactados supuestamente por expertos agrónomos o funcionarios de departamentos de agricultura. Incluso en la legislación comunitaria existe cierta discrepancia en el uso de estos dos términos y he podido comprobar que los propios traductores del SdT albergaban las mismas dudas y «sufrían» similares incongruencias:
Agrario/agrícola. A pesar de lo que dicen el «Manual» y el último número de «Puntoycoma», los nombres oficiales de la PAC y del FEOGA son, respectivamente, política agrícola común y Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola. Del mismo modo, se debe llamar productos agrícolas a los «productos de la tierra, de la ganadería y de la pesca», ya que así se refiere a ellos el artículo 38 del Tratado CEE. Estas denominaciones, que contradicen las hasta ahora habituales en el SdT, coinciden con las empleadas en las demás instituciones y en el Derecho primario, y han sido confirmadas ahora por el Tratado de la Unión. (Puntoycoma, no. 6, 1992)
Hemos configurado una lista con dos columnas; en la de la izquierda figuran, junto con la referencia de la fuente, los casos en que es obligado el uso de agrícola, aunque éste no sea el habitual en español. En la otra columna figuran los casos en que hemos optado por agrario y podrán figurar, si los documentamos, aquéllos en que, en virtud de los Tratados, las Actas de adhesión o el derecho derivado, se imponga este uso. (Puntoycoma, no. 25, 1995)
Pero ¿existe realmente diferencia entre el significado de estos dos adjetivos que justifique una meditada traducción? Parece que sí, y la Fundéu y la RAE lo explican así de claro:
«Agrario», del latín agrarius, es un adjetivo que significa perteneciente o relativo al campo. Hace referencia a todo el mundo rural, incluidas la agricultura y la ganadería.
«Agrícola», del latín, agricola, es un adjetivo que solo se refiere a lo relacionado con la agricultura. Perteneciente o relativo a la agricultura o a quien la ejerce.
La robada
A finales del siglo XIX se crearon, en París, los patrones de lo que habría de ser el sistema métrico decimal, con la intención de convertirse en un estándar internacional. A España llegaron pronto estas medidas, y se establecieron por ley el 1 de julio de 1889. Aunque parezca extraño, en algunos lugares de España y en el siglo XXI todavía se siguen empleando antiguas unidades de medida, como he podido comprobar este fin de semana en una zona vinícola de Navarra. Allí, la medida agraria de superficie que se sigue utilizando es la robada, equivalente a 8 áreas y 98 centiáreas, o 898,4560 m² (una robada de tierra es el terreno que se siembra en Navarra con un robo de grano, que equivale a media fanega de Castilla). La robada es de uso habitual tanto por parte de los labradores como de la administración navarra en sus comunicados oficiales en el Boletín Oficial de Navarra.
Robada viene de robo (medida de capacidad para áridos equivalente a 28 l y 13 cl) y robo viene de arroba (del árabe clásico rub que significa «cuarto, la cuarta parte de algo», a su vez procedente del hebreo arba, que significa «cuatro»).
Es una pena que muchas de estas antiguas medidas españolas hayan desaparecido porque su sonoridad y sus indiscutibles connotaciones etnográficas y culturales nada tienen que ver con el metro o el litro: adarme, almud, aranzada, arroba, azumbre, caballería, cahíz, cántara, celemín, codo, pie, pulgada, línea, punto, pie cuadrado, copa, cortadillo, cuarterón, cuartillo, estadal, braza, paso, vara, codo de ribiera, fanega, fanegada, yugada, legua real, cuerda, marco, medio, ochavo, panilla, quintal, vara cuadrada.
Segundo aniversario de bootheando
Hoy BOOTHEANDO cumple dos años y no podría estar más contenta de haber tomado la decisión de lanzarme a la blogosfera aquel verano de 2008. El balance de estos dos años es más que positivo. Empecé a escribir el blog para aprender sobre las posibilidades del mundo 2.0 y sobre todo para compartir todo lo que había aprendido hasta ahora sobre esta fascinante profesión de intérprete, para volcar todo tipo de novedades y de información que pudieran interesar y servir a otros intérpretes, para reflexionar sobre el sector de la interpretación y la traducción, para plasmar todo lo que me llamaba la atención desde dentro y fuera de la cabina. En ocasiones conciliar vida familiar, laboral y bloguera puede llegar a resultar un tanto agotador, pero cualquier duda se desvanece inmediatamente ante los inesperados comentarios o correos, o las visitas y contactos desde todos los rincones del mundo.
Bootheando se estrenó el 1 de septiembre de 2008 con una entrada que se titulaba ¿Por qué bootheando?. Veinticuatro meses después sigo aquí, con voz propia. Gracias a tod@s por otro año más.


