Clases virtuales de interpretación
La Universidad de Ginebra (ETI) ha mejorado su plataforma de aprendizaje virtual con la implantación de un proyecto de aprendizaje. Este novedoso sistema permite vincular a las instituciones europeas con las universidades a través de videoconferencias y proporciona asistencia pedagógica a distancia. Las llamadas clases virtuales son un tipo de videoconferencias especiales en las que una serie de intérpretes experimentados de la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea observan y asesoran a los estudiantes de las diversas universidades europeas (ETI, ESIT, Lisboa y Praga) sobre su desempeño. Se espera que otras muchas universidades se unan en breve a este proyecto para ofrecer clases bilaterales.

Via: Interpreting for Europe en Facebook
Estudiar interpretación en Uruguay
El 11 de febrero de este año que termina ya, el programa Bien Despiertos de Canal 12 de Uruguay entrevistaba a Lucía Bervejillo, directora del Departamento de Lenguas de la Universidad de Montevideo, con motivo del inicio de una nueva licenciatura en traducción e interpretación de la Universidad de Montevideo.
Recursos de futuros para los de letras
Como intérprete no me puedo permitir el lujo de ser de letras o de ciencias, porque por muy de letras que sea, que lo soy, tengo que lidiar con todo tipo de temas, sea física cuántica, veterinaria clínica, microinformática, arte rupestre o novela picaresca. La jerigonza legal me apabulla, lo he reconocido en no pocas ocasiones, pero cuando se trata de interpretar asuntos relacionados con la contabilidad, las finanzas, o la bolsa, me entran auténticos escalofríos. La palma se la llevan los mercados de futuros, esos mercados ininteligibles en los que se negocian y contratan futuros sobre activos financieros o materias primas…un galimatías en el que ….con independencia de que un contrato de futuros se puede comprar con la intención de mantener el compromiso hasta la fecha de su vencimiento, también puede ser utilizado como instrumento de cobertura en operaciones de tipo especulativo, ya que no es necesario mantener la posición abierta hasta la fecha de vencimiento; en cualquier momento se puede cerrar la posición con una operación de signo contrario a la inicialmente efectuada: cuando se tiene una posición compradora, puede cerrarse la misma sin esperar a la fecha de vencimiento simplemente vendiendo el número de contratos compradores que se posean; de forma inversa, alguien con una posición vendedora puede cerrarla anticipadamente acudiendo al mercado y comprando el número de contratos de futuros precisos para compensar su posición…..
Clarísimo ¿verdad?

Para profanos en la materia, sufridos intérpretes y mentes curiosas, incluyo tres recursos en español que me han servido de gran ayuda:
La página web del mercado oficial español de futuros y opciones (MEFF), donde se negocian contratos de futuros y opciones sobre activos de renta fija y renta variable, proporciona información útil sobre el funcionamiento del Mercado de Opciones y Futuros, así como un glosario.
La Sociedad Rectora del Mercado de Futuros del Aceite de Oliva, S.A. (MFAO) –mercado oficial español de futuros sobre aceite de oliva– nos ofrece a través de su web una serie de documentos muy esclarecedores sobre el funcionamiento de los futuros.
Futuros Trading –un centro de formación de inversores que tiene como objetivo brindar cursos de capacitación en inversiones en los mercados de Futuros, Opciones y Forex– incluye en su página web un interesante glosario con los principales términos en inglés, su traducción y explicación. Muy recomendable.
El macaron parisino
El término francés «macaron» es un claro ejemplo de falso amigo, ya que en español no es un macarrón sino un exquisito dulce francés. En realidad, no tenía intención de hablar de falsos amigos -esas palabras de otros idiomas que se parecen en la escritura o en la pronunciación a otras en nuestra lengua materna, pero que tiene un significado diferente-, pero era la excusa perfecta para hablar del macaron.
El macaron es un tradicional dulce francés, cuyo origen se remonta al siglo XVIII, y que está hecho de clara de huevo, almendra molida, azúcar glas y azúcar.
En un principio este dulce constaba sólo de una única cara. Si bien lo cita el insigne Rabelais, su origen sigue siendo todo un misterio, por mucho que haya numerosas ciudades en Francia que quieran atribuirse la «gloria». Hay quien afirma que este dulce se creó en 791 en un convento cerca de Cormery, otros dicen que Catalina de Médicis lo llevó desde Italia. La primera receta de macaron figura en una obra que se remonta a principios del siglo XVII.
El macaron que se conoce hoy en día es el macaron Gerbert, creado en los años 1880 en el barrio parisino de Beleville. A continuación, se dio a conocer al público gracias a dos establecimientos del Barrio Latino de París: el salón de té Pons, que ahora ya no existe, y la famosa casa Ladurée , que les daba diferentes tonalidades para diferenciarlos en función de su sabor.
Hay macarones de mil sabores y colores, desde chocolate amargo, café, limón, mantequilla salada con caramelo, fresa, chocolate blanco, naranja, coco, vainilla, praliné, almendras, pistacho, menta, anís, hasta rosa e incluso granadina o fois.
Los macarones desatan tal pasión en Francia que hasta las pastelerías compiten entre sí para ver quién presenta la receta más innovadora. Cada año hay un concurso para elegir los mejores macarones de París: Le Meilleur Macaron de Paris. Un dulce cuyas ventas alcanzan las 12.000 unidades al día, con una recaudación de 4 millones al año.
Si queremos darnos el capricho y París nos queda lejos, habrá que ponerse manos a la obra:

