Intérprete e inmigrante digital
Este fin de semana se ha celebrado en Sevilla la cuarta edición de EBE (Evento Blog España), un gran evento para blogueros e internautas –entendidos como nicho de mercado. Además, se trata de una convocatoria líder de la web participativa en la Internet hispana, y la segunda de Europa en número de asistentes.

Una de las sesiones estuvo dedicada a los «nativos digitales», un término acuñado por Marc Prensky y que se utiliza para definir a los integrantes de generaciones recientes (titulares de un DNI de 1980) que han nacido completamente rodeados por un entorno digital. Un nativo digital es alguien que ha nacido y crecido con la tecnología y, por tanto, es capaz de ponerse a utilizar cualquier aparato sin sentir la necesidad de leer previamente el libro de instrucciones. Son jóvenes que experimentan de manera natural la comunicación en red y para quienes compartir y distribuir la información son maneras esenciales de entender la vida.
Los «inmigrantes digitales», sin embargo, son usuarios que han llegado tarde a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) e intentan adaptarse a ellas.
El EBE también nos deja otros términos de nuevo cuño, fiel reflejo de la sociedad en la que estamos inmersos y con los que, tarde o temprano, nos toparemos: «dospuntoceritis», «periosmicidad» o «publiorismo», por nombrar algunos.
Formación e investigación para intérpretes desde Australia
Hace ya unos añitos, en junio de 2001 y con motivo de la celebración de Virtual Educa Madrid 2001 el Dr Ignacio García presentó una ponencia titulada «El uso de nuevas tecnologías en la formación de intérpretes y traductores» que se puede descargar del e-spacio de contenidos virtuales de la UNED. El Dr García es profesor en la Universidad de Western Sydney, en Australia. Esta Universidad ofrece el único curso en interpretación y traducción acreditado profesionalmente en Australia. En un país en el que la principal salida profesional es la interpretación y traducción comunitaria, el número de estudiantes por idioma es reducido. Hacerlo viable ha supuesto, entre otras medidas, reducir el número de horas lectivas. En esta situación se ha cargado a las nuevas tecnologías con la responsabilidad de mantener los estándares de calidad de las enseñanzas que se ofrecen al estudiante. La ponencia expone cómo se están aplicando estas nuevas tecnologías –en este caso la plataforma WebCT– en una asignatura, Accreditation Studies, y el estudio en marcha para determinar hasta qué punto están cumpliendo el rol que se espera de ellas.
Además el grupo de investigación sobre traducción e interpretación de esta misma Universidad acaba de lanzar una nueva revista, Translation & Interpreting, a cuyos contenidos se puede acceder gratuitamente a través de su página web.
La intérprete de Depeche Mode en Berlín
Cornelia Rudat nació en 1960 en la entonces República Democrática Alemana, en el estado de Sajonia-Anhalt. Estudió inglés y ruso en la Universidad Humboldt de Berlín, y trabajó durante varios años como intérprete de ruso e inglés en la empresa de Alemania Oriental Intertext. En esa época también hizo de intérprete para muchos artistas famosos que visitaban el país: Joe Cocker, Mick Hucknall (cantante de Simply Red), Shakin’ Stevens, Depeche Mode, Bob Dylan, Bruce Springsteen y Tom Petty & the Heartbreakers, por citar tan solo a algunos.
Después de la caída del muro de Berlín, Cornelia trabajó en la Alemania unificada como traductora, intérprete y ayudante de redacción con Anne McElvoy, corresponsal del periódico The Times y con Tony Allen-Mills, corresponsal del The Sunday Times en Berlín. También siguió trabajando como intérprete y productora para la ITN (Reino Unido) en Berlín y con Ian Glover-James, el corresponsal de la ITN en Berlín. Desde julio de 1992, Cornelia trabaja para la revista The Economist en Berlín, y ejerce de periodista como corresponsal de cultura en Berlín para Economist.com.
Precisamente es en la revista The Economist donde publica estos días un curioso e interesante artículo titulado «My time with Depeche Mode in East Berlin», donde narra su experiencia como intérprete para Depeche Mode en el Berlín de 1988 y el reencuentro con la banda 21 años después con motivo del concierto que el grupo británico daba en Berlín dentro de su gira «Tour of the Universe».
¡Un auténtico lujazo!
Material didáctico para intérpretes
La asociación ECOS, traductores e intérpretes por la Solidaridad, ha elaborado una serie de DVD didácticos para Babels (red internacional de intérpretes y traductores voluntarios cuyo propósito es cubrir las necesidades en interpretación de los Foros Sociales). Estos DVD son el fruto de un trabajo colectivo desarrollado en el contexto académico de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada desde finales de la década de los noventa, pero intensificado sobre todo desde el año 2002. Es parte de un proyecto de metodología de la formación de intérpretes basado en el uso de grabaciones audiovisuales cuyo principal objetivo es acercar al máximo la enseñanza y el aprendizaje de la interpretación a lo que los profesionales hacen realmente en la cabina.

El fascinante mundo de las onomatopeyas
La verdad es que en interpretación simultánea, rara es la ocasión en la que tenemos que interpretar una onomatopeya (esa ardua labor se la dejo a traductores y especialmente a los de comic), pero casualmente la semana pasada tuve que soltar un ¡cataplum! (crash) y un ¡uy! (en lugar del omnipresente y mal empleado oops!).

El lenguaje es la herramienta de comunicación más sofisticada de la que disponemos, y la onomatopeya es sin duda una de las primeras manifestaciones de comunicación lingüística desarrollada por el hombre. Se trata de una categoría de interjección emitida para simular un sonido, en particular asociado a un animal, a un objeto o incluso a conceptos más abstractos.
La DRAE admite ya un sinfín de onomatopeyas, como achís (estornudo), cataplum (ruido, explosión o golpe), chis (para imponer silencio), chischas (ruido de las espadas al chocar unas con otras), clic (al apretar el gatillo de un arma, pulsar un interruptor, etc.), frufrú (roce de la seda u otra tela semejante), gluglú (ruido del agua al sumirse por el desagüe), paf (ruido que hace una cosa al chocar contra algún objeto), pum (ruido, explosión o golpe), runrún (zumbido, sonido continuo y bronco), tictac (reloj), tras (al llamar a una puerta con pequeños golpes con los nudillos), tris (leve sonido que hace una cosa delicada al quebrarse) o zis –o zas– (ruido de caída o golpe).
Mención aparte merecen las voces de animales que como cualquier otra onomatopeya responden a la convención particular de cada lengua y por tanto varían según el idioma. Y si no, basta una visita a la curiosa página de onomatopeyas del mundo, bzzzpeek, para quedarnos gratamente sorprendidos.
