Comunicación y semiótica
Ayer daba comienzo en La Coruña el X Congreso Mundial de Semiótica: Cultura de la Comunicación, Comunicación de la Cultura.
Durante los cinco días que dura el congreso, especialistas e investigadores van a hablar del campo natural de la semiótica, es decir, del ámbito de todos los fenómenos significativos en tanto que procesos de comunicación. Desde una perspectiva semiótica, se trata de analizar e interpretar todos los fenómenos sociales y culturales que configuran la actual sociedad de la comunicación.
El Congreso abrió con una videollamada de Umberto Eco, presidente de honor y fundador de la International Association for Semiotic Studies, creada hace 40 años, y una conferencia del escritor británico Salman Rushdie. El escritor anglo-indio concedió una única entrevista al programa «Asuntos Propios» de RTVE cuyo audio (con interpretación consecutiva) incluyo a continuación, gracias a una gran bootheadora.
‘Asuntos Propios’ entrevista en exclusiva a Salman Rushdie (Asuntos Propios)
Semiótica (según la RAE):
(Del gr. σημειωτικη).
1. f. semiología (‖ estudio de los signos en la vida social).
2. f. Teoría general de los signos.
El principio de Magnus Magnusson
Una de las ideas fundamentales que rige el ejercicio de esta profesión –y que por otro lado resulta igualmente útil en otras esferas de la vida profesional– es sin duda la histórica frase de Magnus Magnusson: «he empezado, entonces concluiré» [I've started, so I'll finish].
Esta era la célebre frase con la que Magnus Magnusson iniciaba su particular interrogatorio a los concursantes del programa Mastermind de la BBC.
Este presentador de televisión, periodista, historiador y escritor nació en Islandia, pero desde su primer año de vida se afincó en Edimburgo (Escocia), aunque siempre mantuvo en vigor su pasaporte islandés y llegó a estudiar y traducir literatura islandesa. Tras graduarse en la Universidad de Oxford, inició su exitosa carrera como periodista en publicaciones de su Escocia adoptiva. Pasó por las redacciones del Scottish Daily Express y The Scotman. Con Mastermind se convirtió en uno de esos presentadores adorados por los telespectadores, pero su paso por Tonight, Chronicle o BC: The Archeology of the Bible Lands conformaron una carrera repleta de éxitos.
Así que siguiendo la sugerencia de Magnus Magnusson, y de expertos intérpretes, bajo ningún concepto, dejaremos una frase inacabada…y si perdemos el hilo, habrá que arreglarlo, sea como sea.
Los españoles y el inglés
Según un estudio llevado a cabo por Oxford University Press, España está a la cola de Europa en conocimiento de inglés y sólo el 20 por ciento de los españoles es capaz de mantener una conversación en una lengua diferente a la suya, mientras que el 44 por ciento de los europeos sí son capaces.
Para solucionar el eterno problema del inglés, Oxford University Press ha creado una página web, en la que los internautas tienen la posibilidad de colgar vídeos y donde se mide cómo se manejan en inglés, con el objetivo de evitar que los españoles hagan construcciones que ponen en evidencia su bajo nivel idiomático. En dicha página se pueden ver videos de personajes públicos españoles como José María Aznar, Emilio Botín o José Luis Rodríguez Zapatero hablando en inglés, y los usuarios pueden votar por el más divertido para hacerles ascender o descender en el ránking, en el que ahora Francisco Franco figura en primera posición con “Aiguanmuviman”.

El premio para los mejores practicantes de spanglish es un sistema de aprendizaje de inglés llamado My Oxford English, un curso de inglés online tras el que el alumno puede conseguir un Título Oficial de la Universidad de Oxford.
El dominio de la lengua, fuente de poder
Así de claro lo dice José Antonio Pascual, lingüista y catedrático de la Universidad Carlos III, en el artículo de M.M. Sánchez que transcribo a continuación. Pascual indica que «aunque el dominio de la lengua es fuente de poder y resulta indispensable si se aspira a tener una cabeza bien amueblada, parece que el éxito social se ve en otras cosas, como en el dinero o la fama», «debe de haber un motivo fuerte para que la lengua, que es sutileza, posibilidad de acuerdo, lo opuesto al mundo de las verdades absolutas del blanco y negro, no esté hoy valorada en nuestra sociedad».
Buena parte de los universitarios no superaría hoy el listón gramatical (dos faltas de ortografía o tres de puntuación acarreaban el suspenso) que se aplicaba décadas atrás a los alumnos de nueve años en el examen de ingreso al bachillerato.
Nuestros estudiantes hablan, por lo general, un castellano pobre y, a menudo, impostado, porque el sistema educativo ha descuidado en los últimos tiempos la enseñanza de la lengua, y porque tampoco la sociedad cree que hablar y escribir bien sea fundamental para el desarrollo intelectual y el éxito social y profesional. Ésa es al menos la opinión de una amplia mayoría de docentes convencidos de que asistimos a un proceso de deterioro en el buen uso de la lengua.
El hecho de que muchos universitarios acaben la carrera con graves carencias gramaticales empieza a suponer ya un obstáculo a la hora de acceder a trabajos en los que la capacidad de expresión y persuasión son imprescindibles. Así, para mejorar la calidad comunicativa de sus empleados, grandes despachos de abogados, como Garrigues o Gómez Acebo y Pombo, han adoptado en su ámbito interno libros de estilo elaborados por la Fundación del Español Urgente.
El propio Colegio de Abogados y empresas como Red Eléctrica Española van a seguir ese ejemplo, mientras la Facultad de Derecho de la Universidad Pompeu i Fabra imita a las estadounidenses e implanta la asignatura de Redacción Judicial y Documental.
«Mi percepción personal es que, en cuestión de ortografía y sintaxis, el nivel universitario es desolador», sentencia Leonardo Gómez Torrego, investigador del Instituto de Filología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Es un juicio que corrobora espontáneamente una legión de profesores con amplia experiencia docente.
«Doy fe del deterioro progresivo en el uso correcto de la lengua», subraya Dolores Azorín, de la Universidad de Alicante. «Hay una diferencia abismal entre los escritos de los chavales de hace 15 años y los de ahora. Creo que la pérdida de vocabulario es la punta del iceberg de un mal endémico, estructural, de nuestro sistema de enseñanza», destaca Víctor Moreno, doctor en Filología Hispánica y autor de numerosos trabajos sobre la materia.
«La mayoría, y hablamos precisamente de alumnos de Filología, no sabe expresarse bien, no domina el lenguaje y, en consecuencia, tampoco el pensamiento», apunta Manuel Alvar Ezquerra, catedrático de Lengua Española de la Universidad Complutense de Madrid.
Lo que dispara las alarmas no son las faltas de ortografía, por garrafales que sean; tampoco las confusiones léxicas del tipo «a la muerte del monarca, empezaron las guerras intestinales». Lo que preocupa verdaderamente es la incompetencia expresiva de muchos universitarios que les imposibilita comunicarse con un mínimo de sentido, coherencia y criterio.
«El género sirve para designar el sexo de la palabra, sustantivo, adjetivo, artículo, pronombre…», escribió, por ejemplo, un alumno de Filología Hispánica en los pasados exámenes de septiembre. «Desde Aristóteles, se tiene conciencia de la palabra, aunque no se sabe si existe realmente», apuntó otro.
Aceptado que toda promoción estudiantil está llamada a engordar la Antología del disparate, el problema adquiere un fondo inquietante cuando se comprueba que alcanza también a los niveles teóricamente más selectos del mundo universitario. «Observo un deterioro muy grande, y no sólo ortográfico. Hay licenciados que tienen dificultades para ordenar una frase con su sujeto, verbo y complementos», asegura la directora de convocatorias de becas de La Caixa, Rosa María Molins.
Tecnología, «marketing» y «traducción»
Hace tiempo que proliferan los programas informáticos que prometen traducciones fidedignas y simultáneas para ayuda de empresarios, médicos, abogados, estudiantes o viajeros, pero hasta ahora nunca había visto un invento como el que «promociona» Translationbox -que, además, dicen es una herramienta muy útil y que puede contribuir a la paz mundial-, ni un vídeo promocional de estas características. Juzguen ustedes mismos.
