Traduttore traditore

Nunca fue tan tristemente cierto el viejo dicho italiano traduttore traditore. Ayer el fotógrafo español José Cendón y el periodista británico Colin Freeman fueron secuestrados por sus tres intérpretes somalíes, que se creía que habían sido capturados junto a ellos, según fuentes del Gobierno autónomo de Puntlandia, en el noreste de Somalia. Los dos periodistas llevaban siete días en el hotel International Village de Bosaso para cubrir la información sobre los piratas somalíes, que tienen sus refugios en la provincia de Puntlandia. El secuestro se produjo cuando se disponían a trasladarse al aeropuerto de Bossaso para abandonar la zona.

Un latinismo para hipocondríacos

No sé como he podido vivir estos años de profesión ignorando la existencia de la palabra fómites (cuyo singular es fomes, por cierto). El término, aunque en desuso, se emplea normalmente en microbiología, parasitología y demás ciencias afines para designar cualquier objeto o sustancia inanimada capaz de transportar agentes infecciosos. Fómites pueden ser desde las mopas hasta las gafas, los libros o los estetoscopios. De hecho, se ha descubierto que las superficies lisas y no porosas transmiten mucho mejor las bacterias o los virus que los materiales porosos. ¡Vaya que tenemos más probabilidad de agarrar cualquier enfermedad al tocar el pomo de una puerta que al coger un billete manoseado! En realidad, la explicación es que los materiales porosos, sobre todo los fibrosos, absorben y retienen a los agentes infecciosos, haciendo que sea más difícil el contagio a través del simple tacto.

Fomes es una palabra de origen latino que significaba “astilla” o “leña” y según A. Navarro “…es un término que está ya prácticamente sancionado por el uso para designar los objetos que pueden conservar y transmitir microbios patógenos…”, y sugiere buscar un equivalente en español, como “vector pasivo”.

Egiptología e interpretación

En realidad yo iba para egiptóloga, pero un salakov y la suscripción a una revista de arqueología me hicieron desistir del empeño. Cambié picos, palas, cepillos y momias por los auriculares, el micrófono y una cabina. En lugar de descifrar los misterios que encerraban las pirámides y los sarcófagos, intento desentrañar discursos y mensajes de lo más variopintos; nada que envidiar e igual de apasionante.

El caso es que acabo de enterarme de que existe un famoso relieve egipcio tallado en la tumba del General Horemheb en Saqqara que se remonta al año 1350 antes de Jesucristo y que se supone es el primer documento sobre la existencia de la figura del intérprete. Vueltas que da la vida.

El relieve describe una escena de lo más curiosa: En el extremo de la derecha (aunque no queda recogido en la foto) están la reina y Tutankamon. El entonces General Horemheb aparece representado de menor tamaño que el faraón y ejerciendo de intermediario entre el faraón y el intérprete que se sitúa en el centro. El intérprete es todavía más pequeño, lo cual refleja un estatus social inferior en comparación con los dignatarios de mayor rango. La imagen desdoblada pertenece al intérprete –indicando claramente el papel que desempeñaba como mediador. En la figura de la izquierda, el intérprete está escuchando a unos emisarios asirios y libios que, postrados antes el faraón, ruegan humildemente su ayuda para combatir la hambruna que asola sus países. En la figura de la derecha el intérprete está transmitiendo el mensaje a Horemheb, para que éste se lo transmita al faraón.

Los primeros intérpretes que trabajaban en el Antiguo Egipto eran personas que gozaban de gran estima y fueron bien considerados hasta los reinos de los Tolomeo –305 a. J. C.– [de hecho, los faraones introdujeron el título hereditario de «Intérprete Superior» y algunos tenían el título de Sóter (salvador)].

Cita en Berlín

Del 11 al 13 de septiembre de 2009 se celebrará en Berlín una conferencia internacional con el lema “Interpreting the Future – Challenges for Interpreters and Translators Arising from Globalisation”.

La Asociación BDÜ (Asociación Federal de Interpretes y Traductores) está a cargo de organizar el evento que congregará a intérpretes y traductores, así como a representantes de organizaciones nacionales e internacionales del ámbito de la empresa, la industria, o la formación para hablar de los retos actuales y futuros a los que se enfrenta nuestra profesión.

La Asociación BDÜ es la mayor asociación de Alemania y de Europa que representa a lingüistas profesionales. Se fundó en 1955 y tiene su sede en Berlín. Integra 13 asociaciones y cuenta con más de 6000 socios, de los que más de 4000 son mujeres. El grueso de los socios trabaja en traducción (unos 3300), cerca de 2000 se dedican tanto a la traducción como a la interpretación y sólo 300 se dedican exclusivamente a la interpretación.


Hasta el 6 de enero de 2009 hay tiempo para enviar los resúmenes de las ponencias.

Interpretando para el General Marshall

Ahora que se habla tanto del espionaje en internet, del uso no muy lícito de las redes sociales, como facebook, para recabar información sobre compañeros de trabajo, y muchas otras cosas más que no vienen al caso, me viene a la memoria una crónica de Maurice J. Bresnahan de hace ya unos cuantos añitos, pero que resulta de lo más pertinente para nuestra profesión.

Una de las más célebres citas de Mark Twain reza así: “La diferencia entre la palabra adecuada y la casi correcta, es la misma que entre el rayo y la luciérnaga“. Y si no que se lo digan a los intérpretes del Centro Europeo George C. Marshall de estudios de Seguridad, ubicado en la ciudad alpina de Garmisch, en Alemania.

El Centro Marshall es una destacada institución de enseñanza dedicada a asuntos de seguridad y defensa transatlánticas cuyo objetivo es crear un entorno de seguridad más estable. A través de toda una serie de programas formativos, el CISS (College of International and Security Studies) desempeña un papel primordial en el cumplimiento de los objetivos del Centro, es decir, promover las relaciones e instituciones de defensa de la democracia, fomentar enfrentamientos pacíficos, y potenciar asociaciones duraderas entre las naciones de Norteamérica, Europa y Eurasia.

El Centro Marshall organiza conferencias, programas de investigación, talleres y estudios de posgrado para profesionales militares y civiles de Europa y Asia central sobre aspectos tales como la cooperación regional y la seguridad transnacional, las operaciones de estabilidad, seguridad, transición y reconstrucción, terrorismo y seguridad, organizaciones de contraterrorismo, etc.


En este Centro se tratan asuntos complejos y delicados relativos a las relaciones internacionales y a las democracias emergentes, y aquí más que en cualquier otro ámbito profesional no vale la palabra casi correcta –como decía Twain–, elegir la palabra adecuada es una decisión muy trascendente que destila tensión. Creo que con este ejemplo queda patente la exigente labor de los intérpretes, una profesión que requiere no sólo el perfecto dominio de varios idiomas, sino que entraña un sofisticado y profundo conocimiento de la cultura de las naciones y también del tema que se tenga que interpretar.

El lema del Centro es “Paz a través del entendimiento“; y con participantes de más de 40 países, una interpretación de alta calidad es la clave para llegar a ese entendimiento.

El Centro Marshall cuenta con un equipo de intérpretes y traductores contratados por su experiencia y trayectoria profesional y que trabajan en los 3 idiomas que se emplean en los cursos que dicta el Centro: inglés, alemán y ruso.

Por cierto, por si alguien está interesado, el Centro organiza -entre otros- un curso de tres semanas de interpretación consecutiva (ruso).

vía: ATA