Multi-lingual limbo
En su número de octubre, la revista World Magazine narra la vicisitudes de los intérpretes iraquíes que arriesgan sus vidas por las tropas estadounidenses y, aun así, les resulta complicado escapar de los peligros de la guerra y de las constantes amenazas de muerte contra ellos y sus familias. Algunos terminan emigrando a Estados Unidos bajo nombres falsos. Según la revista, el Congreso de los Estados Unidos aprobó una ley en mayo de 2007 que contemplaba la ampliación del número de visados especiales a inmigrantes. Un año después los legisladores intentaron aumentar el cupo de refugiados hasta 5000 intérpretes (procedentes de Iraq y Afganistán) para los cinco años siguientes, a modo de enmienda de la Ley de Autorización de Defensa. El Presidente Bush vetó dicha ley en diciembre de 2007, y queda ya poco tiempo para que puedan considerarse las más de 100 enmiendas.
Crisis
La crisis ¿amenaza u oportunidad? Ahora que los políticos se han puesto mas o menos de acuerdo en admitir que hay crisis, llega a mis manos una curiosidad lingüística que, además, ilustra muy bien la peculiaridad del pensamiento chino. El término crisis en chino está formado por dos palabras bien diferentes: Amenaza y Oportunidad.
En momentos de crisis, la mayoría de las economías se ven afectadas, de una forma u otra, por la recesión, pero también es cierto que hay empresas, colectivos, personas, que saben revertir las situaciones negativas y convierten las amenazas en oportunidades.
Los mapas mentales de Tony Buzan
Tony Buzan nació en Londres en 1942 y se licenció en Psicología, Inglés, Matemáticas y Ciencias por la Universidad de British Columbia en 1964 (¡brillante combinación!). Ha publicado más de una veintena de libros sobre el cerebro, la creatividad y el aprendizaje y se ha convertido en una especie de gurú que asesora a gobiernos, multinacionales, equipos olímpicos o jugadores de ajedrez para que puedan sacar el máximo rendimiento a sus mentes.
En 1995 cayó en mis manos uno de sus primeros y más revolucionarios libros [The Mindmap Book. Radiant thinking: The major evolution in human thought. (1990). BBC books, London]. Ya entonces la idea de los mapas mentales me pareció genial y con un potencial de aplicación enorme. Cuando empecé a dar mis primeros pasos en este mundo de la interpretación me acordé del libro y del concepto fundamental de los mapas mentales e intuí que sería una herramienta muy provechosa para mi trabajo, no sólo para preparar temas, sino para el ejercicio mismo de interpretación, para “visualizar” mejor las ideas del discurso original e incluso en la toma de notas. Sin embargo, supongo que por falta de tiempo y energía en aquellos primeros años, no seguí profundizando en ese concepto genial de Buzan. Fue al empezar este blog, cuando redescubrí el libro y muchos otros artículos y obras que circulan ya por la red.
Según la definición de Buzan, los esquemas de mapas mentales
“….son una poderosa técnica gráfica que nos ofrece una llave maestra para acceder al potencial del cerebro y que se puede aplicar a todos los aspectos de la vida, de tal manera que una mejoría en el aprendizaje y una mayor claridad de pensamiento puedan reforzar el trabajo de los seres humanos.”
Esta técnica permite organizar y representar información compleja de forma gráfica, y el mapa resultante utiliza palabras e imágenes para representar ideas y conceptos que se unen a otras por medio de líneas radiales cuyo origen es una idea central. Los mapas mentales fomentan la creatividad, la retención y el aprendizaje en general; ayudan a organizar ideas, estudiar un problema, pensar un nuevo negocio, etc.
Vida más allá de la cabina
El conocimiento lingüístico tan sólo es una de las herramientas del intérprete, la interpretación supone transmitir un discurso hablado, contenidos, y saber un idioma o ser “bilingüe” no significa necesariamente que se pueda ser intérprete: la interpretación es una destreza y existen una serie de técnicas y métodos que hay que aprender. Te tienen que gustar los idiomas y disfrutar del esfuerzo que conlleva el aprender y mantener un alto nivel lingüístico de forma continua.
Como la variedad de temas tratados en las conferencias es casi ilimitada [incluso dentro del ámbito de las ciencias agrarias te puede tocar cualquier tema, desde "micorrización de la encina" hasta "derechos del obtentor" pasando por "epidemiología veterinaria", "inseminación artificial en cerdas", "incendios forestales" o "el cultivo del mejillón en bateas"] el intérprete debe prepararse a conciencia antes de cada conferencia. En este sentido, la improvisación es incompatible con una interpretación responsable. Antes de entrar en cabina, el intérprete dedica muchas horas a prepararse, recabando información sobre el tema y leyendo documentación en sus idiomas de trabajo (en mi caso, intento trabajar desde el inglés al español, que es mi lengua materna; pero también hago “retour”, es decir, desde mi lengua materna –español– hacia el inglés), intentando mantenerse al corriente de los cambios y las nuevas terminologías, así como de la actualidad (es esencial intentar leer la prensa a diario y en diferentes idiomas, para estar informado de la situación política internacional y los últimos acontecimientos ya que -durante los discursos o ponencias- los conferenciantes muchas veces hacen referencia a eventos importantes y a la actualidad).
Familiarizarse con la actividad de investigación o docencia de los ponentes es también importante puesto que ayuda al intérprete a entender las intenciones detrás de las palabras del orador. Saber en qué universidad o empresa trabaja, qué puesto tuvo anteriormente, las líneas de investigación que sigue, sus publicaciones recientes , su participación en proyectos, etc. son aspectos que conviene tener en cuenta también a la hora de preparar el trabajo.
Las estrategias de preparación pueden ser muy variadas, cada maestrillo tiene su librillo, pero es indiscutible que las nuevas tecnologías y el uso masivo de internet han simplificado y agilizado enormemente la tarea de documentación y preparación previa. La web nos ofrece un sinfín de recursos y podemos encontrar prácticamente todo: catálogos web, portales temáticos, webs científicas, webs de universidades o de empresas, bibliotecas en línea, revistas, foros, glosarios, bases de datos terminológicas, discursos en formato audio o video, y hasta radios y TV locales de cualquier país del globo para que podamos entrenar nuestro oído con acentos complicados.

Nada que ver con la situación previa al despegue de internet. Todavía me acuerdo de un seminario que se celebró, hace muchos años, sobre gestión de la caza cuya preparación fue una tortura; tuve que visitar bibliotecas, consultar enciclopedias y revistas especializadas, preguntar aquí y allá, además de pasar una tarde muy interesante en casa de una amiga conversando con su padre que era cazador para que me documentara al respecto y me dejara unos cuantos libros que tenía sobre caza mayor, caza menor, el perro de caza y los trofeos.
No cabe duda de que el aprendizaje continuo es parte del trabajo de un intérprete, y eso es todo un privilegio.
“The fundamental rule when you’re not sure of a term or phrase is ask. There is an old Japanese adage which goes:
to question and ask is a moment’s shame, but to question and not ask is a lifetime’s shame.”
Interpretation helps least developed to succeed
…… o al menos eso dice la empresa Bosch en la página 17 de la revista WCCD 08 (Worldwide Convention Centres Directory) al referirse a la celebración de la Conferencia Ministerial de países menos desarrollados, organizada por Naciones Unidas en Estambul en julio del año pasado.
La Conferencia fue todo un éxito en gran medida gracias a Consys que proporcionó interpretación a 4 idiomas, empleando 250 micrófonos Bosch DCN. En la Conferencia se habló del futuro de los países menos desarrollados y la influencia de la globalización.




